Los “boinablancas” cruzaron a los exdiregentes que formaron el nuevo partido.

POLÍTICA
Por Redacción El Esquiu
16/4/2026 · 01:04 hs
La semana pasada Tiago Puente, Natalia Herrera, Mamerto Acuña y Silvana Carrizo, exdiregentes de la Unión Cívica Radical (UCR), conformaron y lanzaron de manera pública un nuevo espacio denominado Generar.
La incursión en la política de este sector generó algunas reacciones, pero de manera puntual y con dureza fue la UCR que emitió un comunicado marcando la postura de los “boinablancas”.
Así, el Comité Provincia de la UCR expresó: “Su más enérgico y categórico repudio a la inconducta de un grupo de dirigentes formados política e ideológicamente en el seno de nuestro partido”, remarcando que “lo hicieron al amparo de sus estructuras y responsabilidades institucionales”.
Asimismo, sostienen que los exdirigentes pretenden “erigirse en referente de un espacio circunstancial”, luego de haber sido “legítimamente” excluido por violar los principios del radicalismo.
“No estamos frente a una simple diferencia de criterios ni ante un matiz ideológico atendible dentro de la vida democrática. Estamos ante una decisión deliberada de abandonar los valores, la historia y la identidad de la UCR para privilegiar intereses personales, coyunturales y mezquinos”, enfatizan.
Seguidamente y de manera categórica precisan que: “Quienes durante años construyeron su trayectoria bajo el paraguas del radicalismo, hoy, ante la imposibilidad de alcanzar la conducción por los mecanismos democráticos internos, optaron por el atajo del oportunismo político”.
“Aprovechando un contexto de época, decidieron migrar hacia otros espacios, traicionando más de 130 años de lucha, coherencia y compromiso con la República”, destacan.
Tras pedirle a los exradicales que: “Asuman su decisión sin disfraces: han elegido otro camino”, consideraron como “inadmisible” que quienes han tomado la determinación de conformar Generar: “Pretendan seguir invocando el nombre, los símbolos y el legado de la UCR en sus expresiones públicas”.
“Esa conducta no solo revela una profunda incoherencia, sino también un ejercicio de cinismo político que la sociedad reconoce y rechaza. No se puede abandonar una identidad y, al mismo tiempo, pretender usufructuarla discursivamente. La ciudadanía exige dirigentes con convicciones firmes, no oportunistas que mutan de pertenencia según su conveniencia personal”, manifestaron.
Finalmente, el radicalismo catamarqueño enfatizó que: “La UCR no se desvía, no se entrega y no negocia sus valores. Por el contrario, se consolida en su identidad histórica y renueva su compromiso con los cientos y miles de catamarqueños que creen en una política decente, en la construcción colectiva y en un proyecto de provincia con desarrollo, justicia social y plena vigencia del Estado de Derecho”.











