La hermana de Luis Monje y su primo serán quienes declaren en el marco de la investigación del supuesto abuso sexual que denunció Gustavo Batallán haber sufrido por parte de López Márquez.

POLICIALES
Por Redacción El Esquiu
3/5/2025 · 01:33 hs
A días de que el sacerdote Eduardo López Márquez denunciara ante la Fiscalía una supuesta extorsión por parte de Luis Monje —el joven que lo denunció en 2021 por abuso sexual en la casa parroquial de Chumbicha—, el próximo lunes su hermana y su primo, Gustavo Batallán —la supuesta primera víctima del sacerdote— se presentarán ante la fiscal Jésica Miranda.
Tal como lo informaron voceros judiciales a este diario, la fiscal que investiga a López Márquez citó para el lunes 5 de mayo a ambos para que declaren en el marco de la investigación del supuesto abuso sexual que Gustavo Batallán denunció que habría sufrido por parte de López Márquez.
Las declaraciones de los testigos en la investigación que lleva adelante Miranda forma parte de la causa en la que por el momento el cura no está imputado.
A su vez, según indicaron las fuentes consultadas, se dan en el contexto de la reconstrucción que solicitó la querella de Monje y que fue fijada para la próxima semana.
Esta se llevará a cabo en la casa parroquial de Chumbicha. Consultado por este medio el último miércoles, cuando realizó la denuncia por extorsión, López Márquez dijo que, en principio, no tenía previsto participar.
El video
El pasado miércoles, el sacerdote López Márquez, al salir de presentar el video en la Fiscalía se paró ante los micrófonos y cámaras para dar su versión.
Aclarando que era la primera vez que hablaba, el cura contó que su presentación tenía que ver con un encuentro que había mantenido recientemente con Luis Monje, en su casa, en el departamento Valle Viejo.
“Él -por Monje- se puso en contacto con mi abogado y pidió que nos reuniéramos, por eso vino a mi casa. Básicamente, me pidió 120 millones de pesos para levantar la denuncia, por la que ni siquiera estoy imputado. Me extorsionó”, expresó.
A la vez, agregó: “Como sabía que iba a ir a mi casa, por eso fue lo que le pidió a mi abogado, lo grabé y es el video que hoy estoy presentado como prueba aquí en Fiscalía. Vine solo, porque no necesito de un abogado para hacer esta presentación que espero la justicia la investigue”.
En cuanto a la motivación que pudo haber tenido Monje, el sacerdote comentó: “Siempre ha sido así. Desde que iniciaron las denuncias en mi contra hace tres años y guardé silencio, pero hoy ya no, por eso me presento ante la Justicia y doy esta prueba. Él -por Monje- vivía prácticamente en mi casa porque cuidaba a su tío, el sacerdote Batallán, porque estaba enfermo, pero cuando murió fue ahí que él y su primo Batallán hicieron las denuncias. Siempre buscaron dinero”.
Aclarando que Monje ni Batallán, “eran víctimas de él”, contó que en la conversación que quedó grabada al preguntarle a Luis cuanto quería este le respondió que 120 millones de pesos. “Imagínese esa cantidad de dinero, yo creo que ni vendiendo la mitad de la Catedral podría reunir esa plata. Ellos me arruinaron mi vida, perdí todo. Me echaron de la universidad en donde daba clases, pero pude acogerme a la jubilación por lo que percibo más de 400 mil pesos. Para sobrevivir en la actualidad hago trabajos de panadería y no se me cae nada”.











