Manos y pies fríos en ambientes templados: cuáles son las verdaderas causas clínicas detrás del síntoma
Aunque suele atribuirse de forma generalizada a una mala circulación, especialistas advierten que la disfunción tiroidea, la falta de nutrientes y el estrés crónico son los verdaderos desencadenantes
15/8/2026 · 13:30 hs
Mantener las manos y los pies fríos en ambientes con temperaturas templadas es una experiencia cotidiana que suele justificarse de forma apresurada bajo el concepto general de «mala circulación». Sin embargo, el origen de esta manifestación responde a un trasfondo clínico más complejo que revela el funcionamiento interno del organismo.
Según explicó la doctora Alejandra Stivaletta, especialista en Medicina de Precisión, la sensación de frío constante en las extremidades constituye una valiosa fuente de información que emite el propio cuerpo y que responde principalmente a cuatro factores:
- Disfunción tiroidea: La glándula tiroides es el órgano clave en la regulación de la temperatura corporal. Cuando su funcionamiento decae —como sucede en casos de hipotiroidismo subclínico—, el organismo pierde la capacidad de generar y retener el calor de manera adecuada.
- Inflamación y estrés oxidativo: Un estado inflamatorio crónico afecta la producción de óxido nítrico, molécula fundamental para la salud vascular. Su alteración disminuye la oxigenación de los tejidos periféricos, generando frío en las extremidades.
- Déficit de hierro y vitamina B12: La carencia de estos nutrientes esenciales compromete la capacidad de transporte de oxígeno en la sangre hacia los tejidos alejados del torso.
- Estrés crónico y disautonomía: Ante situaciones de alerta permanente o estrés continuo, el organismo activa un mecanismo de supervivencia que redirige el flujo sanguíneo hacia los órganos vitales, reduciendo el riego en manos y pies.
Frente a este panorama, la especialista subrayó la importancia de no desestimar estas señales corporales y profundizar en el origen del síntoma para identificar y corregir a tiempo cualquier desequilibrio orgánico subyacente.











