
SOCIEDAD
Por Redacción El Esquiu
5/12/2025 · 02:43 hs
Catamarca despidió ayer a María Aida Páez de Filippín, de 94 años, una mujer que dejó una huella imborrable en la gastronomía local como fundadora de “La Esquina de Pa”, uno de los comercios más emblemáticos de la ciudad y un punto de encuentro para miles de catamarqueños a lo largo de décadas.
Nacida el 5 de septiembre de 1931, con sus recetas, transmitidas de forma artesanal y cuidadosa, María Aida, construyó la identidad del local que aún hoy sigue funcionando en la tradicional esquina de Caseros y Esquiú, manteniendo intacto el espíritu familiar y el sabor que lo hizo famoso.
Estuvo casada con José Arturo Filippín y fue madre de una numerosa familia: Marcelo, Jorge, Edgardo, Pablo, Susana, María Elena, Silvia, Analía y Soledad.
Profundamente creyente, María Aida era devota de la Virgen del Valle, a quien encomendaba su vida y su familia.
Su partida genera un profundo pesar en la comunidad, especialmente entre quienes crecieron visitando el local y disfrutando sus preparaciones, parte ya del patrimonio afectivo de la ciudad.











