Jésica Reartes también fue declarada culpable como partícipe necesaria y se le impuso la pena de tres años de prisión.

Los imputados en la audiencia de ayer al conocer el monto de la pena.
POLICIALES
Por Redacción El Esquiu
4/12/2025 · 01:27 hs
Como estaba previsto, durante la mañana de ayer en la sala de audiencia de la Cámara Penal N° 1 se llevó a cabo la audiencia de cesura a Claudio “Peyeyo” Flores y a su pareja Jésica Reartes por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa, como autor y partícipe secundaria, respectivamente.
La audiencia tuvo la participación del fiscal Alejandro Dalla Lasta, del querellante Juan Pablo Morales y del defensor Pedro Vélez, quienes expusieron los alegatos y solicitaron la pena que ambos imputados debían cumplir en las unidades carcelarias.
Tras la apertura de la audiencia por la jueza directora, Daniela Barrionuevo, el fiscal tomó la palabra en primer término y pidió para Flores una pena de 10 años de prisión y la detención inmediata. Además, señaló como riesgo procesal el antecedente de fuga que el condenado tuvo luego del ataque que casi le quitó la vida a Acosta, en 2022.
Si bien en su alegato de clausura al jurado popular le pidió un veredicto de no culpabilidad para Reartes, esta finalmente sí fue declarada culpable, por lo que le solicitó a la jueza que la pena a imponer fuera de cumplimiento domiciliario (ver aparte).
Luego fue el turno del querellante, quien coincidió con el fiscal sobre la pena pedida para “Peyeyo”, pero para su pareja pidió seis años de prisión.
Finalmente, alegó el abogado defensor Pedro Vélez, quien solicitó que “Peyeyo” sea condenado a 5 años y cuatro meses -la mínima de la escala penal- y Reartes a la pena de 2 años y 8 meses, con cumplimiento domiciliario.
Tras casi cuarenta minutos de deliberación, la jueza regresó al recinto y dio a conocer el veredicto.
Declaró culpable a Claudio “Peyeyo” Flores del delito de homicidio agravado por el uso de arma, condenándolo a la pena de 10 años de prisión y la inmediata detención y trasladado al Servicio Penitenciario, tal como lo planteó Dalla Lasta en su alegato. En tanto, a Jésica Reartes también la declaró culpable como partícipe necesaria y le impuso la pena de tres años de prisión. Sin embargo, ordenó que la pena recién comience a ejecutarse una vez que la sentencia quede firme.
Por este motivo, finalizado el juicio, el personal del penal trasladó a Flores a Miraflores, en tanto que Reartes, tras quebrarse en llanto, dejó la cámara penal acompañada de familiares.











