Un episodio que duele y que refleja el padecimiento de nuestras infancias fue detectado en los últimos horas en un local frente a la Terminal de Ómnibus.
La propietaria de un local dio cuenta a la policía que un niño de 12 se encontraba dormido en una de las mesas. Al momento de despertar, pidió ingresar al baño. Transcurridas las dos horas y como el chico no salía de dio aviso a la policía.
Los efectivos golpearon la puerta y al no ser atendidos optaron por entrar, hallando al pequeño tirado en el piso.
De inmediato se solicitó la presencia de profesionales médicos del SAME que optaron por trasladar al menor al Hospital de Niños Eva Perón pero su asistencia.
(Imagen ilustrativa)











