Lesley Hornby, conocida mundialmente como Twiggy, se convirtió en un ícono de la moda a los 16 años gracias a su singular imagen, que incluía una delgada figura, pecas y un distintivo corte de cabello rubio. Su descubrimiento en 1966 marcó el inicio de una nueva era en el mundo de la moda, donde la juventud y la frescura empezaron a prevalecer sobre los ideales tradicionales de belleza.
A lo largo de su carrera, Twiggy ha utilizado su fama para explorar diversas disciplinas artísticas, incluyendo el cine, la música y el diseño de moda. A pesar de haber dejado su huella en la industria, la modelo no se obsesiona con su apariencia. «No paso mucho tiempo pensando en cómo me veo», expresó en una reciente entrevista, destacando su comodidad en su propia piel.
La historia de Twiggy es también un relato de resiliencia. A lo largo de su vida, ha enfrentado desafíos personales, incluyendo la muerte repentina de su primer esposo y la lucha de su madre con problemas de salud mental. Sin embargo, ha encontrado apoyo en su familia y amigos, manteniendo una actitud positiva y protectora hacia sí misma.
Su legado sigue vivo, no solo en la industria de la moda, sino también en la vida de las nuevas generaciones. Según Twiggy, la mayoría de sus admiradores son jóvenes entre 14 y 25 años, lo que refleja su influencia atemporal y su conexión con la juventud actual.
El próximo documental, «Twiggy: the Woman Behind the Icon», dirigido por Sadie Frost, promete ofrecer una mirada profunda a la vida de esta emblemática figura, quien continúa inspirando a muchos con su autenticidad y estilo personal.
Fuente: La Nación











