El reconocido actor Brad Pitt ha sabido hacerse notar no solo por sus actuaciones, sino también por su capacidad de reinventarse a través de diferentes estilos a lo largo de su vida amorosa. Desde su juventud, cada relación importante ha dejado una huella visible en su apariencia.
Gwyneth Paltrow: El inicio de una era
En 1994, durante el rodaje de Seven, Pitt inició una relación con la actriz Gwyneth Paltrow. Juntos se convirtieron en una de las parejas más admiradas de Hollywood, incluso adoptaron cortes de pelo y looks coordinados. Este vínculo marcó el comienzo de una serie de transformaciones que han acompañado al actor a lo largo de los años.
Jennifer Aniston: El boho californiano
El romance con Jennifer Aniston, que comenzó en 1998, trajo consigo un cambio notable en la imagen de Pitt. El actor adoptó un estilo más relajado y californiano, con una melena rubia y despeinada que reflejaba la estética bohemia de Aniston. Juntos, se convirtieron en el epítome de la pareja dorada del espectáculo.
Angelina Jolie: La sofisticación del amor
En 2005, su encuentro con Angelina Jolie en el set de Sr. y Sra. Smith marcó otra transformación radical. Pitt optó por un look más oscuro y sofisticado, dejando atrás su imagen de rubio surfero. La pareja, conocida como “Brangelina”, se convirtió en una de las más poderosas de Hollywood, consolidando su estilo a través de una paleta de colores más madura y elegante.
Inés de Ramón: Un estilo urbano y juvenil
Más recientemente, en 2022, Pitt comenzó una relación con la diseñadora de joyas Inés de Ramón. Nuevamente, su estilo ha evolucionado, adoptando un look más urbano y juvenil, que refleja las tendencias que ella representa. Este último cambio sugiere que, como en el pasado, su estética continúa influenciada por sus romances.
Fuente: La Nación











