El juicio contra Felicitas Alvite, conocida como «La Toretto», avanza con declaraciones que aportan detalles críticos sobre el trágico accidente que resultó en la muerte del motociclista Rubén Walter Armand. Un ingeniero mecánico, Andrés Raggio, testificó que la joven circulaba a una velocidad aproximada de 82 kilómetros por hora cuando ocurrió el choque.
Según la información proporcionada por fuentes del caso, la audiencia incluyó la participación de dos policías y una médica, además del ingeniero. Raggio aseguró que Alvite había cruzado seis semáforos en rojo antes de embestir a la víctima el 12 de abril de 2024 en la intersección de 15 y 132.
La jornada de testimonios se extenderá hasta las 14:00, con la presentación de testigos relacionados con el acta de procedimiento que llevó al secuestro de dispositivos. El jueves, peritos de la Suprema Corte Bonaerense expondrán sobre la intercomunicación digital, un aspecto que, según voceros de la investigación, es de gran relevancia.
Felicitas Alvite está imputada por el delito de homicidio simple con dolo eventual, que conlleva una pena de entre 8 y 25 años de prisión. En la primera jornada del juicio, la joven expresó su dolor a la familia de Armand, lamentando el impacto de sus acciones. «Cargo con el peso de haber dejado una familia rota; es algo que nunca me imaginé que en mi vida me iba a pasar; lo sufro como si fuera el primer día», declaró entre lágrimas.
Alvite también comentó sobre la controversia generada por su apodo, afirmando que se ha distorsionado su imagen a partir de un video de TikTok. «Se han instalado muchas cosas a partir de un video en donde me hago llamar La Toretto, pero nada de eso es lo que soy», aclaró. La joven, que interrumpió su testimonio, aseguró: «Jamás le haría daño a alguien».
Fuente: NA











