26/9/2026 · 00:00 hs
Susana Moya atraviesa horas críticas. Sin una vivienda propia ni ingresos suficientes para alquilar, sobrelleva sus severos problemas de salud refugiada en una estructura precaria hecha de tarimas de madera y plásticos en el fondo de la casa que perteneció a sus padres, en el barrio Marcos Avellaneda. Tras recurrir al servicio de Reporte Ciudadano, la mujer visibilizó un reclamo que lleva cuatro años sin respuestas favorables por parte del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV).
“Tengo epilepsia, convulsiones, diabetes, tiroides (…), no puedo estar parada ni sentada. Yo estoy luchando porque en este calor me termino enfermando peor”, relató y señaló que con las altas temperaturas el refugio de nylon genera un ambiente sofocante que agrava sus patologías: “A la tarde el calor me mata. Yo no puedo estar con el calor en el nylon, me termina enfermando”.
A pesar de haber presentado todos los certificados médicos requeridos, sus gestiones semanales ante los organismos provinciales no dieron frutos: “Hace cuatro años que estoy anotada. Vuelvo a la mañana, a las siete o las ocho, esperando que me conteste el director(…), le hago ver las fotos de cómo estoy durmiendo, pero no me dan una respuesta”, lamentó Moya. Su única subsistencia proviene de una pensión por discapacidad con la que intenta cubrir sus necesidades básicas: “Con esa plata estoy luchando para comer. Lo único que quiero saber es cuándo me van a entregar la casa”.
A la par de sus dolencias físicas y la falta de alfabetización formal, Susana busca activamente capacitarse para valerse por sí misma. Actualmente asiste a talleres de oficio e integración en Tres Puentes. “Estoy estudiando en la panadería, me están enseñando a leer y aprender de todo. Yo no me quedo quieta porque no quiero estar encerrada ni tirada acá”, afirmó con firmeza.
Para quienes puedan acercar asistencia o donaciones, la comunicación con ella se realiza exclusivamente mediante mensajes de audio vía WhatsApp al celular 3834-917625. Se encuentra en la primera vivienda sobre la calle principal del barrio Marcos Avellaneda, a pocas cuadras del supermercado Vea de avenida Belgrano.











