Los canes quedaron internados debido a su deplorable estado de salud. También había caballos y gallos.
14/6/2026 · 01:14 hs
Un amplio despliegue policial tuvo lugar ayer al mediodía en el barrio Ojo de Agua. Tras una minuciosa investigación civil y el posterior aval de las autoridades fiscales, se logró desbaratar una presunta red de comercialización ilegal y de maltrato animal que operaba en una vivienda de la zona oeste de la Capital, donde mantenían en condiciones aberrantes a canes de raza para ser explotados como “fábricas de cachorros”.
El procedimiento tuvo lugar en un inmueble ubicado sobre la calle Teodulfo Barrionuevo. Allí, la Justicia ordenó el secuestro inmediato de todos los animales que se encontraban bajo la órbita del propietario del lugar, un hombre de apellido Cardozo.
El operativo fue el resultado de denuncias de vecinos y varias organizaciones proteccionistas que incluyó un registro fotográfico, mediante el cual se constató el deplorable estado físico en el que se encontraban una perra reproductora, un macho y un cachorro de pocos meses.
De acuerdo con las evidencias recabadas, los animales —al ser ejemplares de raza— eran presuntamente utilizados con fines de lucro masivo, la hembra mostró severos signos de desgaste biológico por pariciones continuas y falta de atención básica.
Con las pruebas en mano, se radicó la denuncia penal correspondiente en la sede de la Unidad Judicial que corresponde a la jurisdicción, lo que motivó la inmediata intervención del fiscal de distrito en turno. Ante la flagrancia del delito de maltrato animal y abandono, la Justicia dispuso un operativo cerrojo y determinó que los ejemplares caninos quedaran bajo el resguardo formal de los denunciantes en calidad de depósito judicial.
Es necesario destacar que la magnitud de la situación obligó a coordinar esfuerzos entre diferentes dependencias específicas de las fuerzas de seguridad. En la propiedad no solo se hallaron los canes de raza, sino que se descubrió un escenario de hacinamiento que afectaba a otras especies.
Por este motivo, en el lugar trabajaron de forma conjunta efectivos de la Jurisdicción y Unidad Judicial junto a la División Canes de la Policía, quienes procedieron al retiro y resguardo preventivo de los tres perros en primera instancia.
Gallos de riña
Por otro lado, la División Montada intervino debido a la presencia de caballos, gallos y gallinas que también evidenciaban signos de desatención, aparentemente, utilizados para la actividad ilícita de la riña.
Dichos animales de granja aún no fueron secuestrados, pero quedaron a evaluación de la Dirección de Flora y Fauna de la Provincia por una presunta infracción a la Ley Sarmiento (Ley N° 14.346 de Maltrato Animal).
Internados
Vale resaltar que tras finalizar el masivo procedimiento en el barrio Ojo de Agua, los depositarios judiciales se trasladaron hacia las instalaciones de la División Canes para retirar a los tres perros de raza y trasladarlos de urgencia hacia un centro de atención médica.
Los animales fueron ingresados en la veterinaria “Vet Cat”, donde quedaron bajo la supervisión profesional de la médica veterinaria Dra. Paola Galván. Tras las primeras evaluaciones clínicas de rigor, la especialista dispuso la internación inmediata de los tres canes, debido a que presentaban cuadros severos de deshidratación y un alarmante estado febril.
El pronóstico de los animales es reservado mientras se aguarda la evolución del tratamiento, en tanto que el propietario de la vivienda quedó formalmente supeditado a las directivas de la Fiscalía por maltrato, comercialización ilegal y abandono.











