Las lluvias persistentes y las tormentas que afectan a Catamarca y al NOA responden a una configuración atmosférica típica del final del verano. Un especialista explicó por qué se producen los acumulados intensos y qué se espera para los próximos días.

SOCIEDAD
Por Redacción El Esquiu
11/3/2026 · 08:55 hs
Las tormentas que se registran en Catamarca y en gran parte del noroeste argentino durante los últimos días responden a una combinación de factores atmosféricos propios del final del verano. Así lo explicó el meteorólogo de la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA), Uriel Flores, en diálogo con La Mañana de El Esquiú, programa emitido por Radio El Esquiú 95.3, donde analizó el fenómeno que provocó lluvias persistentes, crecidas de ríos e inundaciones en distintos sectores de la región.
“Lo que estamos viendo en estos días responde a una configuración bastante típica del final del verano en el NOA”, señaló el coordinador del Observatorio del Clima de la Facultad de Humanidades de la UNCA. Según detalló, uno de los factores centrales es la activación de la llamada Alta de Bolivia, un sistema de circulación de masas de aire que favorece la formación de tormentas en el noroeste argentino.
A este sistema se suma la influencia de la corriente en chorro de niveles altos, que contribuye a organizar las tormentas y a mantener el ingreso de humedad desde el norte del continente. “Ese aporte constante de aire cálido y húmedo es lo que explica los acumulados importantes de lluvia que vimos en Tucumán y también en sectores del este de Catamarca, donde hubo crecidas de ríos e inundaciones locales”, explicó Flores.
El meteorólogo también remarcó que el fenómeno se da en un momento estacional particular. “Además estamos en un momento estacional clave: el final del verano y el acercamiento del otoño. En esta transición suele haber todavía mucha energía y humedad disponible en la atmósfera, lo que favorece tormentas intensas”, indicó.
En ese contexto, las precipitaciones registradas en las últimas jornadas no representan un evento inusual para la región, aunque sí pueden generar complicaciones puntuales en zonas donde los suelos ya se encuentran saturados de agua.
Flores agregó que el patrón climático de los próximos días mantendrá esa dinámica variable. “De hecho, el pronóstico para los próximos días muestra esa dinámica: algunas tormentas aisladas en el corto plazo, luego un aumento de temperaturas hacia el fin de semana con máximas superiores a 30 grados, y nuevamente condiciones para tormentas hacia la semana que viene”, señaló.
El especialista sintetizó el escenario meteorológico actual de la región: “En resumen: mucha humedad disponible, sistemas en altura activos y un cambio estacional en marcha que mantiene la atmósfera bastante inestable en el NOA”.
Para el meteorólogo, esta etapa del calendario explica la persistencia de lluvias y chaparrones en la región. “Estamos en ese momento del año donde la atmósfera todavía funciona en modo verano, pero el calendario ya empieza a empujar hacia el otoño”, señaló.
Finalmente, explicó cuál será el panorama para los próximos días: «Vamos a continuar con días que van a tener un patrón variable, algunas tormentas, aisladas, temperaturas altas y una atmósfera todavía muy cargada de humedad, algo típico de esta transición del verano, va a hacer que tengamos días con la presencia de chaparrones».











