Los becados que recibieron la baja del plan llevan adelante el reclamo en la Plaza de Armas.
SOCIEDAD
Por Redacción El Esquiu
La mañana de este martes en la Plaza de Armas del CAPE trabajadores del plan Potenciar Trabajo iniciaron una manifestación, tras ser desafectados.
En diálogo con El Esquiú Play, Érica Quinteros, una de las perjudicadas, expresó su decepción ante la medida: “Estamos acá porque nos tuvieron doce años, ni más ni menos, trabajando en las instituciones públicas totalmente gratis, con la promesa de que algún día nos iban a poner en contrato, nos iban a becar con alguna ayuda y nunca nos solucionaron absolutamente nada”.
En esta misma línea, se refirió al salario que percibían: “Estamos porque tenemos familia, porque tenemos padres, tenemos hijos, que cuentan con nuestros pequeños sueldos, que en realidad no era un sueldo que nos pagaba Provincia, sino Nación, un sueldo de $78.000, que hoy en día no nos alcanza ni para un Geniol”.
Al referirse a la noticia que les dieron desde Desarrollo Social, señaló: “Estamos con bronca porque el lunes recibieron la noticia de que no tenemos que asistir a los lugares donde estamos prestando servicio porque ya nadie se podía hacer cargo. Esas fueron las respuestas de ellos, que era un lineamiento que mandó Nación y así nos descartan después de 12 años de prestar servicio, con la esperanza de que algún día nos iban a poner en planta”.
Sobre el modo en que les comunicó el despido, afirmó: “Fue un mensaje de Desarrollo Social diciendo que no era necesario que asistamos a los lugares de servicio”. En este sentido, especificó: “Fue un mensaje, un mensaje de WhatsApp. Ni siquiera tuvieron el descaro los directivos de las instituciones de reunirnos, ni siquiera para avisarnos. Fue un mensaje que fue rodando como bolita por decirlo así, que le caiga a quien le caiga y quien quiera seguir asistiendo que siga asistiendo”.
A continuación, Quiroga explicó que quienes se encuentran afectados por los despidos son trabajadores esenciales de diferentes áreas, que asistían a niños con discapacidad y brindaban servicios en el Hogar de Ancianos, en Sala Cuna y en la Secretaría de Familia, entre otros espacios.
“Si faltábamos nos amenazaban de que nos iban a sacar el plan nacional”, declaró.
Margarita, otra de las trabajadoras despedidas, que trabaja en el Centro Juvenil Santa Rosa, afirmó que anteriormente ya le habían hecho un reclamo al Gobernador por incumplir su palabra, ya que, según explicó, en pandemia se había comprometido a tenerlos en cuenta para firmar un contrato. Ante esto, sostuvo que el pasado 1 de mayo nuevamente se habían comprometido a tenerlos en cuenta, algo que finalmente no pasó y, por el contrario, se encontraron con esta desagradable noticia.
“Vamos por usted señor Gobernador, usted no tiene que escuchar, usted nos tiene que dar una solución, porque realmente de ustedes dependemos. Fuimos esenciales, fuimos a votar por usted y hoy así nos paga”, afirmó visiblemente molesta y agregó: “Estamos cansados, estamos hartos”.
Por su parte, Marcela consideró que la Provincia es responsable de esta situación y que va más allá de Nación, ya que observó que el ministro está incorporando gente nueva, cubriendo los sectores que ahora ellos se ven obligados a dejar. “No es que no hay plata, que es una orden de Nación, no. Es una decisión política.
Mientras tanto, Norma, quien trabaja en el Hogar de Niños, afirmó que también recibieron la noticia a través de un mensaje y que intentaron hablar con la directora de la institución al respecto, pero no quiso atenderlos. “Desde 2012 que tenemos el plan, es injusto que nos hagan esto”, lamentó.












