Sergio Sarmiento contrató a un abogado en 2012 que nunca llevó adelante su causa y la hizo prescribir.
Pese a que el letrado ya tiene dos fallos en su contra, el organismo no responde al pedido que presentó en 2015.

Por Redacción El Esquiu
El martes 3 de julio de 2012, Sergio Sarmiento de 23 años en aquel entonces, sufrió un siniestro vial a bordo de su moto. A partir de este hecho, comenzó un conflicto que perdura hasta el presente, en el que un abogado y el Tribunal de Disciplina del Colegio de Abogados se encuentran involucrados. En diálogo con Radio El Esquiú 95.3, reveló de qué se trata.
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Según explicó, su odisea inició hace once años, cuando se dirigía a su trabajo. Al ocurrir dentro de la hora anterior al ingreso, el seguro cubrió los gastos médicos, entre ellos, una operación. Sin embargo, algo no salió como esperaba y contrató los servicios de un abogado para iniciar una causa. “Se llama Gustavo Martínez Azar. Él actualmente sigue litigando”, reveló. “Tres días después yo le firmo un poder a este abogado”, agregó.
Si bien se podría pensar que a partir de aquí todo iba a seguir su curso normal en la causa que pretendía llevar adelante, la realidad estaba lejos de ser así. Por el contrario, el profesional del Derecho dejó prescribir la demanda: “En una de las causas, en la civil, me decretan caducidad de instancia”. Esto para Sarmiento representó una sorpresa, ya que él había cumplido con todo lo necesario como cliente. “Yo lo visitaba, pagué lo que tenía que pagar y me llegó una cédula de notificación un día a mi domicilio, donde fijé domicilio, y me dice que había prescrito”.
Frente a esto, sostuvo: “Tuve que volver a empezar un camino para buscar justicia”. Parte del recorrido al que aludió fue la presentación de una nota al Tribunal de Disciplina del Colegio de Abogados que hizo en 2015 para que lo sancionen, ya que “este abogado tiene dos condenas firmes y definitivas por mala praxis”. En esta línea, expresó: “Hay un largo listado hoy contra este abogado”.
Pese a todo esto, asegura que el tribunal nunca respondió, ni siquiera cuando hubo un cambio de gestión. “Quiero que el tribunal me diga ‘corresponde’, ‘no corresponde’”, afirmó.
“Yo hice todos los pasos, está condenado, está firme la sentencia, son dos sentencias hasta la Cámara de Apelaciones”, declaró y explicó su necesidad en este sentido: “Necesito que el tribunal me responda. No es la primera vez que me dirijo a ellos. Lo hice por nota, lo hice por escrito y lo último que sabía es que me mandan a hacer un trámite”. En este sentido, marcó su desconcierto: “Yo quiero saber qué pasó en medio de ese lapso, que cuando volví con la sentencia me dicen que no, que ya había prescrito”.
En cuanto a su trato con el abogado que ejerció mala praxis, comentó: “No se puede hablar con esta persona, se altera, me mentía” y reveló cuál fue su justificación ante la Justicia: “Él habla de un desinterés mío”.











