
SOCIEDAD
Por Redacción El Esquiu
16/4/2026 · 00:45 hs
Edgardo Varela, presidente del Círculo Médico de Catamarca, comentó a Radio El Esquiú 95.3 que los médicos de cabecera de Catamarca resolvieron continuar con la atención a los afiliados del PAMI, pese al recorte en el esquema de pagos que impacta de manera directa en sus ingresos. La decisión fue tomada tras una reunión llevada al día martes por la noche, en la que se evaluó el escenario nacional y las medidas adoptadas en otras provincias, donde ya se registran paros.
En este marco, explicó que el conflicto se originó a partir de una modificación en el sistema de remuneración: “El médico de cabecera tenía un doble sistema de facturación. La mitad prácticamente de su facturación es por cápita y la otra mitad por prestaciones. Esa parte es la que ha sido reducida drásticamente”, y aunque el valor de la cápita se incrementó de $946 a unos $2100 por afiliado, la eliminación de las prestaciones hace que se produzca una pérdida global de ingresos.
Según detalló, en Catamarca hay 108 médicos de cabecera nucleados en el Círculo Médico, distribuidos en los 16 departamentos, que garantizan la cobertura en toda la provincia. La decisión de sostener la atención responde, en gran parte, al vínculo construido con los pacientes.
“A pesar del grave inconveniente, han priorizado a los adultos mayores. Han puesto por encima de cualquier situación pensándose en los abuelos”, afirmó Varela.
Sin embargo, advirtió que el esquema actual “queda en una situación de alerta donde esto no es una situación sostenible en el tiempo”, por lo que están por emitir un comunicado al respecto. Los profesionales se declararon en estado de alerta y no descartan medidas si no hay una revisión de la política arancelaria.
El impacto trasciende lo económico. El médico de cabecera cumple un rol central en el sistema: es quien realiza diagnósticos, seguimiento y derivaciones. “Si se resiente esa atención, lo que se va a resentir es la cantidad de diagnósticos”, alertó.
En la provincia, el PAMI cuenta con unos 34.000 afiliados. Una eventual reducción en la atención podría trasladar la demanda al sistema público, con riesgo de saturación. Mientras tanto, los médicos sostienen el servicio, pero advierten que el conflicto sigue abierto y sin respuestas concretas.











