Fabiola Calderón y voluntarios presentaron una nota en Defensoría del Pueblo exigiendo respuestas urgentes.

Hicieron pedido por necesidades básicas en la Defensoría del Pueblo.
SOCIEDAD
Por Redacción El Esquiu
26/9/2025 · 01:50 hs
Un grupo representando a “Personas Ciegas con Múltiples Impedimentos” se congregó en las nuevas oficinas de la Defensoría del Pueblo para reclamar asistencia vital. El pasado 17 de septiembre, presentaron una nota al director Dalmacio Mera detallando “las
omisiones y los abusos de poder que se encuentran haciendo los diferentes ministerios ante las necesidades indispensables”
Al respecto, Fabiola Calderón, vocera de la iniciativa, en diálogo con El Esquiú Play, comentó: “El día 17 de septiembre vinimos con esta nota en calidad de informe. En esta nota le hacemos saber todas las omisiones y abusos de poder que se encuentran haciendo los diferentes ministerios ante las necesidades indispensables de las personas con ceguera y múltiples impedimentos”.
“Ese día tuvimos una reunión que fue informal y le pasamos todas las necesidades puntuales con nombre, apellido, dirección, necesidad, discapacidad, absolutamente todo. Nos dijo que iban a ser mediadores y hasta el día de hoy no tenemos ninguna respuesta y, para que tengan una idea, hablamos de necesidades como leche, pañales, ropa, cama”, aseguró.
En esa línea, agregó: “Nosotros pedimos a las autoridades, a los ministerios y pedimos a toda Catamarca que nosotros necesitamos satisfacer estas necesidades que son básicas, no pedimos cosas de lujo, por ejemplo, Elías es un adolescente con ceguera y tiene una patología que le deteriora el cuerpo y necesita piso en su habitación y su casa tiene goteras, entonces se trata de resolver cuestiones como esta”.
“Siempre nos dicen lo mismo, que por Milei, que por el presupuesto, pero estamos hablando de cuestiones básicas a resolver. Esto no es de ahora, nosotros tenemos en carpeta todo lo que venimos haciendo hace años. No se respetan los cupos laborales a personas con discapacidad, no se respeta una asistencia”, subrayó.
Además, dijo: “Si estamos hablando de personas que tienen múltiples discapacidades, esto tiene que tener una solución inmediata. Otro pedido que tenemos es el de Nazareno, persona ciega y con parálisis cerebral, y su madre hace mucho viene solicitando en Profe la silla de ruedas y no tiene respuesta hasta el momento, solicita también una cama y solicita el arreglo de las cañerías, nada más que eso”.
“Joaquín es una persona ciega, es una persona con síndrome de West e hidrocefalia y solamente pide una cama. La mayoría de los pedidos son de personas ciegas y con parálisis cerebral, personas ciegas con autismo”, apuntó.
Con la voz quebrada, Fabiola Calderón hizo un llamado desesperado a la sociedad catamarqueña.
“Pido a Catamarca, pido a la sociedad, pido a las instituciones. Abramos nuestra mente, por favor, y sepamos que todas las personas con discapacidad no tienen la culpa de estar así”, aseguró.
Subrayó que las familias a menudo están conformadas por madres solteras que enfrentan enormes dificultades.
“Son necesidades que, te juro, me quiebran el alma, porque no son lujos, no son comodidades, son necesidades. Ruego que abramos nuestra mente, ruego que entendamos que la discapacidad no es algo que uno la tiene porque quiere. Ellos no tienen la culpa”, concluyó.
Pedro Verón, otro de los voluntarios, agradeció a quienes han prestado su atención a los pedidos, mencionando a Mariana Berger
y Carlos Pereira de la Defensoría, quienes tomaron pedidos para tres lentes para personas con baja visión, lo que les da “esperanza”.
“También personalmente agradecer al señor Aldo Cancino que donó unos portabastones para la escuela de ciegos y a mí particularmente un bastón, y le plantee la necesidad de las otras personas para ver si se puede gestionar alguna donación, porque lamentablemente los bastones son descartables, tienen un corto periodo de uso, se gastan, se rompe el elástico y demás”, señaló
Pedro también se refirió a la respuesta del Ministerio de Desarrollo Social sobre los módulos de alimentación: “Nos contestaron, ‘a veces tenemos, a veces no. Y hace dos años que no estamos entregando’. Listo, ahí nos cortaron”.











