El choque ocurrió en la Ruta Provincial N°42, a la altura del ingreso a Guayamba. La víctima fatal tenía 25 años y viajaba junto a su hermana, quien sufrió múltiples fracturas y cortes.
12/9/2026 · 01:24 hs
Una mujer de 25 años murió y su hermana quedó gravemente herida tras un siniestro vial ocurrido en la Ruta Provincial N°42, a la altura del ingreso a la localidad de Guayamba, en el departamento El Alto.
El hecho tuvo como protagonistas a un automóvil Renault 12, de color rojo, conducido por Leandro Javier Ávila, de 32 años, quien resultó ileso, y una motocicleta Honda 110 cc, de color negro, en la que circulaban Belén del Valle Reinoso, de 25 años, y su hermana María Vanesa Reinoso, de 34.
Como consecuencia del impacto, ambas ocupantes de la motocicleta sufrieron múltiples fracturas y cortes, por lo que fueron trasladadas al Hospital Zonal de El Alto. Pese a la asistencia recibida, Belén del Valle Reinoso falleció en ese centro de salud.
Su hermana María Vanesa, en tanto, debió ser derivada al Hospital San Juan Bautista de la Capital debido a la gravedad de las lesiones sufridas.
En el lugar del siniestro se hicieron presentes el fiscal Jorge Palacios y personal de la Unidad Judicial N°12 de Los Altos, quienes intervinieron en las actuaciones correspondientes para establecer las circunstancias en las que se produjo el choque.
Prevención
La tragedia vuelve a poner en el centro de la escena una problemática que se repite en las calles y rutas de Catamarca: la participación de motocicletas en siniestros que terminan con consecuencias fatales o con personas gravemente heridas.
El dato adquiere especial relevancia por lo ocurrido durante las últimas horas. En apenas 12 horas, dos conductores de motocicletas perdieron la vida en distintos hechos registrados en la provincia.
Más allá de las circunstancias particulares que deberán determinarse en cada caso, la sucesión de tragedias vuelve a plantear la necesidad de mirar con atención la seguridad vial y, especialmente, la vulnerabilidad de quienes circulan sobre dos ruedas.
Cada choque puede convertirse en una tragedia en cuestión de segundos, y detrás de cada muerte queda una familia atravesada por una pérdida que ya no tiene vuelta atrás.











