Un triunfo lo consolidará y una derrota lo dejará muy débil de cara al futuro.

POLÍTICA
Por Redacción El Esquiu
7/9/2025 · 00:15 hs
Javier Milei apuesta su capital electoral este domingo en la provincia de Buenos Aires, donde la elección legislativa se nacionalizó con la figura del presidente como protagonista central.
Más que una elección legislativa local, en La Libertad Avanza, ven como una gran encuesta que mostrará los pisos y techos de cada fuerza política de cara a las elecciones legislativas del 26 de octubre, en las que el Gobierno espera un plebiscito anticipado a su gestión.
Milei se juega autoridad política, el liderazgo de Karina en el armado de La Libertad Avanza y la posibilidad de mostrar gobernabilidad hacia los mercados.
En la Casa Rosada reconocen que esta elección bonaerense desdoblada, marcará el pulso del gobierno libertario para la segunda mitad del mandato.
Un triunfo de La Libertad avanza en el principal bastión del kirchnerismo fortalecería a Milei en el Congreso y consolidaría a Karina Milei, como jefa política del oficialismo.
En cambio, si Fuerza Patria gana dejaría al gobierno de Milei en posición de debilidad, con menos margen de negociación con la oposición, más presión de gobernadores y más incertidumbre sobre la capacidad futura del gobierno de continuar con el ajuste económico y contener una profundización de la crisis.
El peor escenario sería una derrota amplia, que podría profundizar la interna libertaria entre Karina Milei con el asesor Santiago Caputo, por el control del poder y una eventual reestructuración del gabinete. En ese caso, la construcción política de LLA podría resentirse de cara a las elecciones nacionales del 26 de octubre.
El resultado de hoy dirá además, si el Presidente puede celebrar o si deberá recalibrar su campaña nacional con un mensaje defensivo para evitar una crisis política que derive en una crisis cambiaria y con una avanzada del Congreso que lo obligue a dar marcha atrás con las reformas libertarias.
La estrategia de nacionalizar la campaña local y polarizar con el kirchnerismo, convirtió a la provincia de Buenos Aires -que concentra el 40% del electorado nacional-, en el principal campo de batalla electoral para el oficialismo.
Milei se juega a todo o nada y confía en que un buen resultado lo puede ayudar a festejar por “plantar la bandera de LLA” como el desembarco de un partido nuevo sin estructura consolidada.
Pero la dura crisis económica que afecta a las clases baja y media, le podría jugar una mala pasada al plan del gobierno, si como advierten algunos encuestadores, el “voto bolsillo” de los que no llegan a fin de mes, le gana al “voto bronca” contra el kirchnerismo.
El discurso del oficialismo también quedó en duda a partir del escándalo de los audios de la ANDIS que puso en el ojo de la tormenta a la propia hermana del presidente.
Milei se puso al hombro una campaña del miedo al señalar el “riesgo” que implicaría que el gobierno pierda en estas elecciones legislativas provinciales frente al kirchnerismo, y en la Casa Rosada reconocen que el episodio de los audios de las supuestas coimas de Diego Spagnuolo golpeó la imagen presidencial y puede impactar en la base de votantes de LLA. La denuncia abrió la mayor crisis política del oficialismo y deterioró la imagen presidencial, con denuncias contra el gobierno por intentar coartar la libertad de expresión, al pedir prohibir la difusión de más audios.
Si gana LLA, Milei dará un discurso llamando a redoblar la apuesta y avanzar con las reformas después de octubre. Pero si los resultados son adversos para el Gobierno, el presidente podría quedarse en la residencia de Olivos.











