El abogado de la familia de la víctima advirtió que la pericia del CIF se basó en potenciales y en el testimonio del acusado. Pedirán aclaraciones y la incorporación de más pruebas.
9/9/2026 · 12:10 hs
La causa por el brutal crimen de Norma Tula, ocurrido en el barrio La Chacarita el pasado 19 de julio, suma una nueva polémica judicial. En diálogo con El Esquiú Play, el abogado querellante en representación de la familia de la víctima, Diego Quinteros Martínez, se refirió al reciente informe interdisciplinario presentado por el Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) sobre la salud mental del acusado, Joaquín Tula, y anticipó que impugnarán los puntos conclusivos del estudio.
El letrado explicó que la pericia psiquiátrica y psicológica concluyó que el imputado sería inimputable al momento de cometer el hecho. Sin embargo, observó serias inconsistencias en la metodología del dictamen. «Es una pericia basada en una entrevista a él, lo que él manifiesta, sumado a un test proyectivo de dibujo. Vemos muchas expresiones en potencial como ‘habría’ o ‘podría’, pero terminan con una conclusión categórica, cuando la atribución de declarar una inimputabilidad es de la Justicia y no de los peritos», sostuvo el querellante.
Contradicciones e interrogantes sobre el consumo
Uno de los aspectos más cuestionados por la querella abarca el posible consumo de sustancias durante la jornada del matricidio. Según expuso Quinteros Martínez, existen contradicciones marcadas entre las evaluaciones iniciales vertidas por los médicos del Hospital San Juan Bautista —donde el acusado permanece internado bajo tratamiento— y lo señalado posteriormente en el informe del CIF.
«Sabemos que actualmente padece un cuadro clínico y que tiene una enfermedad, pero a nosotros nos interesa determinar fehacientemente cuál era la condición cognitiva y volitiva de Joaquín el 19 de julio, antes, durante y inmediatamente después del hecho», remarcó el abogado.
Una pieza más en la investigación
Para la representación legal de la familia de la víctima, la pericia psiquiátrica no resulta determinante por sí sola para el destino del proceso. Quinteros Martínez recordó que las pericias psicológicas suelen ser discutidas en la doctrina judicial argentina y remarcó que el dictamen constituye «solo una pieza del rompecabezas».
En las próximas horas, la querella solicitará formalmente aclaratorias sobre el informe interdisciplinario y requerirá el avance de medidas probatorias pendientes. Entre ellas se destacan el peritaje técnico a los dispositivos celulares secuestrados, la recepción de nuevas declaraciones testimoniales del entorno del acusado y la ampliación de informes médicos para reconstruir de manera integral la conducta de Tula previo al homicidio.











