18.5 C
Chumbicha
13 junio 2026, 3:56 pm

La natalidad está cayendo más rápido de lo previsto en el mundo: causas y consecuencias de un fenómeno que cambiará todo

- Publicidad -

Durante más de dos siglos, el gran temor demográfico fue que hubiera demasiada gente. Desde las advertencias de Thomas Malthus hasta los debates sobre la explosión poblacional del siglo XX, la preocupación dominante giró en torno al crecimiento acelerado de la humanidad.

- Publicidad -

Un reciente análisis de The Economist explica que la población mundial continúa creciendo, pero cada vez más lentamente. Muchos especialistas afirman que la caída de la natalidad se está dando más rápido de lo previsto y ya hablan del momento en el que ese crecimiento se detenga y comience a revertirse.

La revista británica sostiene que una eventual reducción de la población no implica necesariamente una catástrofe económica o social. El desafío, argumenta, no sería la desaparición de la humanidad sino la adaptación a sociedades más envejecidas.

Los datos internacionales muestran que el fenómeno es real. Según las últimas proyecciones de Naciones Unidas, la población mundial pasó de 8200 millones de habitantes en 2024 y seguiría aumentando hasta alcanzar unos 10.300 millones hacia mediados de la década de 2080.

Después, comenzaría una lenta disminución. Detrás de ese cambio aparece un dato clave: la fecundidad global cayó de 4,9 hijos por mujer en los años cincuenta a alrededor de 2,3 en la actualidad, según Our World in Data.

Para el demógrafo Jorge Paz, investigador del Conicet, lo más importante es entender que se trata de un proceso global.

La fecundidad bajó en todos los países del mundo, está cayendo, y en buena parte de los países del mundo ya está en niveles muy bajos”, explica, en diálogo con LA NACION.

Paz señala que incluso regiones que todavía mantienen niveles relativamente elevados, como partes de África, muestran una tendencia descendente.

La historia detrás de ese cambio es larga. Paz recuerda que Europa comenzó a atravesar la llamada transición demográfica hace más de dos siglos, cuando primero cayó la mortalidad y luego la natalidad.

América Latina siguió ese camino mucho más tarde. Durante décadas, la Argentina pareció una excepción relativa dentro de la región, con niveles de fecundidad bajos pero estables. Eso cambió abruptamente en los últimos años.

Argentina tiene un crack demográfico en el 2014”, afirma Paz. A su juicio, el país realizó en apenas una década una transición que a otras sociedades latinoamericanas les llevó varias décadas. El resultado fue una caída muy rápida de los nacimientos que colocó a la Argentina en niveles similares a los de otros países de la región que habían iniciado antes ese proceso.

El demógrafo Enrique Peláez, investigador del Conicet y profesor de la Universidad Nacional de Córdoba, coincide en que la gran novedad no es la caída de la natalidad en sí misma, sino “la velocidad con la que se está produciendo”.

En países tan distintos como Corea del Sur, China, España, Chile o la Argentina, la cantidad de hijos por mujer descendió más rápido de lo previsto.

Los factores

Las explicaciones son múltiples. Paz identifica dos grandes grupos de factores. Por un lado, las herramientas que permiten controlar la fecundidad, como todos los tipos de anticonceptivos, el acceso a información y la caída de la mortalidad infantil. Por otro, los cambios culturales que modificaron la idea misma de familia.

“La gente empieza a tener herramientas para lograr el tamaño de familia deseado”, explicó.

“En el pasado, muchas parejas tenían más hijos porque una parte importante no llegaba a la adultez…, cuando la mortalidad infantil cayó, esa lógica dejó de tener sentido”, agrega.

Pero los especialistas creen que el fenómeno no puede explicarse únicamente por la tecnología. Peláez habla de una transformación cultural profunda vinculada al avance de los proyectos individuales, el empoderamiento femenino y el debilitamiento de antiguos mandatos sociales. En muchas sociedades, tener hijos dejó de ser un destino inevitable para convertirse en una elección, explica.

Sin embargo, los datos sugieren que la historia es más compleja que una simple pérdida del deseo de formar familias. En 2025, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) publicó un informe titulado The Real Fertility Crisis, que llegó a una conclusión llamativa: en numerosos países las personas siguen declarando que desean tener alrededor de dos hijos, pero terminan teniendo menos.

Paz viene trabajando precisamente sobre esa cuestión. “La verdadera crisis está en tener menos de lo que vos querés”, resume.

Según explica, estudios realizados en distintos países latinoamericanos muestran que el número ideal de hijos continúa cerca de dos, mientras que la fecundidad efectiva suele ubicarse bastante por debajo.

Esa diferencia entre deseos y realidad aparece también en las encuestas internacionales del UNFPA. Entre las razones más frecuentes figuran las dificultades económicas, la falta de vivienda adecuada, la incertidumbre laboral, la imposibilidad de compatibilizar crianza y trabajo y la ausencia de redes de cuidado. Para Paz, allí está una de las claves del fenómeno.

Los efectos

Mientras tanto, los efectos ya empiezan a hacerse visibles.

Primero cierran salas de maternidad, después jardines maternales”, explica Paz. El fenómeno, señala, tiene una lógica escalonada. Los primeros impactos aparecen en los servicios vinculados a la infancia.

Más adelante llegan a las escuelas, luego a las universidades, después al mercado laboral y finalmente a los sistemas jubilatorios.

Peláez observa el mismo proceso en distintos países. En Montevideo, por ejemplo, menciona el cierre del 30% de los jardines de infantes durante los últimos 10 años.

En Corea del Sur, algunas escuelas dejaron de funcionar por falta de alumnos. Lo que hoy ocurre en las salas de maternidad como la del Finochietto puede terminar reflejándose en otros ámbitos dentro de dos o tres décadas.

La cuestión más sensible aparece cuando la discusión se desplaza hacia el envejecimiento.

Que la gente viva más años siempre es una buena noticia”, advierte Peláez. Por eso rechaza hablar del envejecimiento como un problema en sí mismo.

El verdadero desafío, dice, consiste en adaptar las instituciones a una estructura demográfica completamente distinta.

Las proyecciones internacionales indican que durante este siglo aumentará significativamente la proporción de personas mayores.

Eso implicará nuevas presiones sobre sistemas previsionales, servicios de salud y redes de cuidado.

Paz introduce además otro elemento relevante para América Latina: la informalidad laboral. A diferencia de muchos países desarrollados, donde la mayoría de los trabajadores realiza aportes previsionales, en la región una proporción significativa trabaja fuera del sistema formal.

No hay que pensar en términos de trabajadores; hay que pensar en términos de aportantes”, explica.

Desde su perspectiva, el problema no depende solamente de cuántas personas nazcan, sino también de cuántas contribuyan efectivamente al financiamiento de la seguridad social.

El caso de China

China representa uno de los casos más observados. Peláez destaca que, según algunas proyecciones, el país podría perder cientos de millones de habitantes durante este siglo.

Lo que ocurra allí tendrá consecuencias globales. China fue durante décadas el símbolo del crecimiento poblacional y económico. Ahora se enfrenta a la perspectiva de una sociedad más envejecida y con menos trabajadores, mientras intenta mantener su desarrollo.

Para Peláez, el fenómeno actual a nivel global tiene un rasgo que lo diferencia de cualquier experiencia anterior. “Con esta fecundidad tan baja no se ha dado nunca”, dice.

“En otros momentos históricos hubo descensos temporales de la natalidad asociados a guerras, hambrunas o epidemias. Cuando esos episodios terminaban, los nacimientos se recuperaban. Lo que ocurre hoy parece responder a cambios mucho más profundos y duraderos”, explica.

La gran incógnita es si los países lograrán adaptarse a tiempo.


Fuente: La Nación

- Publicidad -

OTROS ARTICULOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Publicidad -

MAS NOTICIAS