Los directivos radicaron la denuncia y la fiscalía Penal Juvenil impartió las directivas a seguir.

POLICIALES
Por Redacción El Esquiu
23/4/2026 · 00:10 hs
Mientras que día a día se suman más establecimientos escolares en la provincia con grafitis de amenazas de tiroteo en las escuelas que demandan la intervención policial y judicial, el reto viral escala peligrosamente.
Ayer se conocieron dos nuevos hechos de esta naturaleza en dos escuelas de Valle Viejo y Paclín. En ambos casos, las armas de fuego – de juguete y gestual – fueron el denominador común en las denuncias de directivos y docentes, quienes identificaron a los estudiantes. En el caso puntual de la escuela secundaria del ejido chacarero, desde la Justicia Penal Juvenil se ordenó un registro en la casa del estudiante y se ordenó que el adolescente de 15 años y sus progenitores se presentaran ante el fiscal Guillermo Narváez. Uno de los hechos ocurrió en el interior del edificio de la escuela secundaria Agroganadera Fray Vicente Alcaráz, ubicada en calle Ejército del Norte s/n, en la localidad de La Merced, departamento Paclín.
Cerca del mediodía, los directivos de la escuela se hicieron presentes en la comisaría departamental y pusieron en conocimiento de las autoridades policiales que un alumno, de quien se preserva la identidad, pero fue nombrado en el acta escolar por los directivos, había concurrido a la escuela con un arma de fuego en la mochila, luego los funcionarios escolares aclararon que la misma era de juguete.
Denuncia
Según pudo saber este diario, una docente fue quien se percató de la situación. Mientras estaba dictando la clase en el aula, observó que uno de los alumnos abrió la mochila para sacar unos útiles, percatándose entonces que en el interior había un arma de fuego.
De inmediato, la docente puso en conocimiento de lo observado a los directivos, quienes le pidieron al estudiante que fuera a dirección con sus útiles.
Al abrir la mochila nuevamente delante de ellos, se observó el arma de fuego tipo revolver, el adolescente aseguró que era de juguete, lo que fue luego corroborado. Acto seguido, las autoridades escolares se comunicaron con su progenitora, quien llegó luego a la escuela y retiró al estudiante.
Seguidamente, los directivos se dirigieron a la comisaría departamental de La Merced e informaron de la situación a la policía para hacerle entrega del acta que se había labrado en la escuela y donde constaba la existencia del arma y la aclaración que era de juguete.
Enterados de la situación, la policía se comunicó vía telefónica con el secretario de la fiscalía penal juvenil desde donde se impartieron las directivas a seguir.











