Soles de Catamarca vive hoy una jornada cargada de emoción y trabajo.

SOCIEDAD
Por Redacción El Esquiu
21/5/2025 · 10:52 hs
Desde tempranas horas de la mañana, camiones se encuentran apostados en la calle de la Asociación Soles para cargar un nuevo envío de tapitas plásticas, un gesto solidario que suma ya 130 toneladas de material reciclable destinadas al Hospital Garrahan de Buenos Aires. Este es el tercer camión que la Fundación envía en lo que va del año, consolidando su compromiso con el programa de reciclado y medio ambiente de la Fundación Garrahan.
El Esquiú Play estuvo presente en vivo desde la Asociación Soles para dialogar con Estela Mandatori, presidenta de la institución. «Hoy es un día especial para nosotros», expresó Mandatori, visiblemente emocionada, mientras supervisaba la carga de las aproximadamente 5 toneladas de tapitas, que equivalen a unos 52 millones de unidades. La presidenta de Soles destacó la inmensa colaboración de la comunidad catamarqueña, cuyo apoyo es fundamental para el éxito de esta iniciativa.
El transporte de estas toneladas de solidaridad es posible gracias a una empresa local, quien se encarga de la logística inicial, y posteriormente al transporte urbano que las lleva a Buenos Aires. Ambos servicios son brindados de forma gratuita, lo que resalta el espíritu altruista que rodea toda la operación.
Mandatori enfatizó que estas tapitas son cruciales para el sostenimiento del Hospital Garrahan y la Casa Garrahan, donde se atienden niños con diversas patologías, no solo oncológicas. «Esto es para el sostenimiento del hospital y la Casa Garrahan, donde se van a atender nuestros niños», explicó. La presidenta de Soles manifestó su profunda gratitud a la comunidad: «Feliz, contenta de hacer esta acción, de toda la comunidad agradecida a la comunidad, ya que nos brindan sus tapitas, sus caricias para los niños que realmente la están necesitando».
Un esfuerzo colectivo: Voluntarios, bomberos y solcitos recuperados
A pesar de la fresca mañana, el ambiente en la Asociación Soles es de pura energía y compañerismo. Los voluntarios, aunque en menor número del deseado, trabajan incansablemente para cargar las más de 25 bolsones de tapitas. «Necesitamos manos, están los bomberos voluntarios acá de la capital, pero somos pocos realmente», manifestó Estela, haciendo un llamado a la comunidad para que se acerque a colaborar con la carga en el barrio 120 Viviendas Norte, calle La Aguada, casas 8 y 9, frente a la Plaza del Sol. Se estima que la carga finalizará alrededor del mediodía.
Entre los voluntarios, se encontraban miembros de Halcones de Fuego, bomberos voluntarios de Catamarca, como Sergio Ahumada, quien expresó el orgullo de poder ayudar, especialmente cuando se trata de niños. También se sumó a la jornada Xavier Fernández, un «solcito recuperado», como lo llamó Estela, refiriéndose a un niño que fue paciente y hoy, recuperado al cien por cien, regresa para ayudar. Su presencia fue motivo de profunda emoción para la presidenta de Soles y un testimonio vivo del impacto de la labor de la fundación.
La Fundación Soles no solo es un punto de recolección de tapitas, con 22 «corazones» distribuidos en toda la provincia, sino que también ofrece un abanico de servicios gratuitos para las familias con niños enfermos. Cuentan con un banco de pelucas oncológicas gratuitas, confeccionadas con cabello donado por la comunidad, y un banco de sillas de ruedas para aquellos niños que las necesitan de forma temporal. Además, disponen de un banco de cascos fríos para evitar la caída del cabello durante los tratamientos y casas de hospedaje para niños del interior que reciben atención en Catamarca.
Invitación a la solidaridad
Estela Mandatori extendió la invitación a quienes deseen sumarse como voluntarios a la Fundación Soles. Aunque actualmente son pocas personas activas en la Asociación, se necesita más apoyo, especialmente para acciones como esta. Los interesados pueden acercarse los días martes de 16 a 19 horas o contactar a la fundación para ofrecer su ayuda en las diferentes actividades que realizan.
«Con una tapita, y es literalmente, es así, con una tapita ayudamos a un niño enfermo y lo maravilloso es que lo hacen niños hasta ancianos y sin costo, porque no tiene costo algo que va a ir a la basura, nosotros se transforma ¿en qué? En salud», concluyó Estela Mandatori, destacando la importancia de cada pequeño gesto de la comunidad.











