La querella solicitó la nulidad del ateneo médico forense al considerar que “sus conclusiones favorecen de manera estructural la hipótesis accidental y fueron alcanzadas sin la participación efectiva de su perito”.

POLICIALES
Por Redacción El Esquiu
5/5/2026 · 00:42 hs
Así lo expresó el abogado querellante de la familia, Dr. Iván Sarquís, al referirse a la conclusión a la que arribaron los profesionales médicos que participaron del ateneo, el pasado mes de marzo, donde no se descartó una “muerte accidental”.
El letrado hizo un llamado a la sociedad ante el riesgo de que la causa se archive.
El domingo pasado se cumplieron tres años y cinco meses de la muerte de Juan Carlos Rojas. La investigación judicial sigue sin poder determinar si se trató de un homicidio o de una muerte accidental.
En ese contexto de indefinición prolongada, la querella solicitó la nulidad del último ateneo médico forense al considerar que “sus conclusiones favorecen de manera estructural la hipótesis accidental y fueron alcanzadas sin la participación efectiva de su perito”.
El cuerpo de Rojas —quien se desempeñaba como ministro de Desarrollo Social de la provincia— fue hallado el 3 de diciembre de 2023 en la galería de su vivienda, en un charco de sangre. Desde entonces, el expediente atravesó múltiples líneas investigativas sin arribar a una conclusión firme sobre la mecánica de la muerte.
El punto más reciente del proceso fue el ateneo realizado el 13 de marzo de 2026 en la provincia de Córdoba del que participaron más de una veintena de peritos.
Allí se analizaron las tres hipótesis en juego: agresión homicida con elemento contuso, caída accidental y caída en el marco de un forcejeo. Según el informe al que accedió este medio, todas fueron consideradas “científicamente posibles”, aunque sin que se pudiera establecer cuál ocurrió.
Sin embargo, para la querella, esa aparente neutralidad es solo formal. Sostiene que las conclusiones del ateneo terminan inclinando el análisis hacia “la hipótesis de una muerte accidental”.
En otra parte de la entrevista, el abogado indicó: “Esta situación nos ha generado un agravio, no solamente por las conclusiones, que nos parecen horriblemente peligrosas para la causa, porque así como ha quedado esta acta, deja a la causa Rojas al borde del archivo, por inexistencia de delito, situación que a nosotros nos ha puesto en urgente alerta y hemos trabajado estos días, que ha demorado la Fiscalía en hacer la entrega del acta, en trabajar en una nulidad absoluta sobre este procedimiento que consideramos absolutamente nocivo a la verdad real que se busca, o al menos la querella pretende y busca, respecto al esclarecimiento del homicidio del ministro y secretario general de Uthgra, don Juan Carlos Rojas”.
En cuanto al posible archivo de la causa, el letrado agregó: “Así que quiero alertarle a la población en general y manifestar esto por parte de la familia, que este ateneo, así como ha sido firmado y puesto, deja al borde del archivo de la causa y busca de alguna manera explicar que Juan Carlos Rojas ha caído accidentalmente en el fondo de su casa, en el proceso de caída se le han provocado mágicamente lesiones en el rostro, en el cuerpo, de defensa y de arrastre, y que ha llegado muerto al piso”.
Consultado sobre la medida que adoptará la querella en caso de que la Fiscalía rechace el planteo de nulidad del ateneo, respondió: “Haremos el planteo recursivo pertinente al juzgado de control y pondremos al tanto de la población, como siempre hemos hecho, de las circunstancias y los pormenores que ocurren en la causa, de las fuerzas oscuras por las cuales esta causa vive pasando, del elefante en la habitación. No hay que olvidarse del daño probatorio que viene sufriendo esta causa y que no es precisamente por sospechosos, sino por los mismos funcionarios y los operarios judiciales que deberían trabajar en el esclarecimiento. Pero muchas veces parece que lo único que han hecho ha sido tirarle cada vez más tierra a esto y dificultar cada vez más el trabajo para el esclarecimiento del hecho, que parece que nunca va a llegar, al menos en este contexto político, donde todos los sospechosos que tiene la querella están contenidos como funcionarios públicos dentro de la actual gestión de este Gobierno”.
Análisis
En particular, los peritos afirmaron que la lesión craneal mortal “habría sido causada por un solo golpe” y que resulta “más probable” que se haya producido contra una superficie plana, como el piso. A esto se suma otra conclusión clave: que “un golpe de puño en la región occipital no podría producir una fractura de cráneo de estas características”, descartando así uno de los mecanismos compatibles con una agresión.
Para la querella, ambas afirmaciones reducen el margen de la hipótesis homicida y orientan la interpretación hacia una “caída”, en un expediente donde la duda termina favoreciendo a la imputada.
El planteo adquiere mayor gravedad —según sostienen— por las condiciones en las que se desarrolló el ateneo. El perito de parte designado por la querella, el Dr. Juan Fenoglio, no pudo participar de la deliberación debido a problemas técnicos que le impedían escuchar. La situación fue informada durante el desarrollo del acto, pero no fue resuelta por la Fiscalía, que continuó con la reunión hasta su finalización.
De este modo, las conclusiones fueron elaboradas sin el aporte del único experto que representaba a la querella en esa instancia clave.
“El perjuicio es concreto y de máxima gravedad. Se trata de conclusiones que impactan directamente en la orientación del caso, adoptadas sin que nuestra parte pudiera intervenir en igualdad de condiciones”, señala el escrito presentado por el abogado querellante.
Otro de los puntos cuestionados es que el ateneo reforzó el escenario de incertidumbre ya existente. Los peritos indicaron que no es posible establecer una secuencia cronológica de las lesiones ni integrar la lesión mortal con las restantes, debido a la contaminación de la escena del hecho.
Para la querella, estas limitaciones —producto de deficiencias en el trabajo criminalístico inicial— terminan operando en favor de la hipótesis accidental, al impedir la reconstrucción de una dinámica de agresión.
Incertidumbre
También se analizó un hematoma palpebral izquierdo, atribuido a un golpe con un objeto duro y romo. Aunque este elemento podría ser compatible con una agresión, no fue incorporado en una reconstrucción integral del hecho, lo que la querella vincula nuevamente con la ausencia de su perito en la discusión final.
En este escenario, la presentación judicial sostiene que el ateneo no solo no logró despejar las dudas, sino que consolidó un cuadro de incertidumbre que, en la práctica, favorece la postura de la defensa.
Por ello, se solicitó la nulidad absoluta del procedimiento, al considerar que se vulneraron garantías básicas como el derecho de defensa y la igualdad de armas, al haberse desarrollado la instancia deliberativa sin la participación del perito de parte, pese a que la falla técnica fue advertida y no subsanada.
A más de tres años del hecho, la causa continúa sin una respuesta clara sobre cómo murió Rojas. Y ahora, el resultado del principal análisis pericial también quedó bajo cuestionamiento por parte de la querella.
Aun cuando, a decir de la misma parte, “para el fiscal la causa está al borde de ser archivada por falta de hecho ilícito”.











