A una semana de conocerse mediáticamente la noticia de la entrega del féretro vacío de un bebé de la Maternidad Provincial a su mamá. La tía habló por primera vez con la prensa, en representación de la familia del pequeño.

La tía del bebé fallecido dio a conocer la postura de la familia.
POLICIALES
Por Redacción El Esquiu
23/1/2026 · 00:15 hs
Con la voz entrecortada y silencios que se traducen en el dolor que desde el 29 de diciembre del 2025 se anidó en el seno familiar, contaron cómo aún hoy no tienen consuelo porque les “falta su pequeño”. Además del dolor por no saber dónde está el cuerpo de su bebé, la familia devastada desmintió a las autoridades de la Maternidad: “No es verdad que nosotros buscamos a la empresa fúnebre. Ellos nos la dieron y desde un inicio hubo irregularidades. Hoy solo queremos que se haga justicia. Que nos entreguen el cuerpito del bebé, para que mi hermana -la mamá- pueda ir a verlo en el cementerio (…)”.
La tía del bebé, hermana de la mamá, fue quien dialogó con la prensa.
La cronología del caso de féretro vacío comenzó a escribirse el 29 de diciembre del año pasado. La mamá del bebé fue trasladada de urgencia a la maternidad porque le aquejaba no sentir los latidos del bebé en su vientre. “Llegamos después de las 9.00 de la mañana a la maternidad y, aunque le pedí muchas veces a la obstetra que la asistiera, que la llevaran al quirófano, pero no la atendieron. Me decían que había otras chicas que tenían que atender”, expresó.
A continuación, detalló: “En un momento la llevaron a realizar la ecografía, pero no me dejaron entrar. A ella le dijeron que el bebé estaba muerto y la llevaron de nuevo a la habitación. Recién cerca de las 22.00 horas la llevaron al quirófano para hacerle la cesárea”.
Para la tía, desde que su hermana llegó a la maternidad hubo “cosas raras”: “No me dejaron acompañarla ni para la radiografía ni en la cesárea. Yo pasé algo similar, perdí a mi bebé igual y mi pareja estuvo en todo momento conmigo. A ella la tuvieron sola”.
Luego de un silencio prolongado y mirando a sus familiares como buscando apoyo, siguió la entrevista contando: “Salió un camillero con el cuerpo de un bebé en la camilla y le pregunté si era mi sobrino y me dijo que sí. Unos minutos después ingresé a la morgue y conocí a mi sobrino y lo cambié. Estaba la asistente social, la psicóloga, el camillero y un personal de la empresa fúnebre”.
La mujer agregó: “Recuerdo que el camillero le quiso hacer firmar un papel al de la empresa fúnebre que, quiero aclarar, la familia no la contrató, sino fue la maternidad quienes la buscaron. Nosotros solo le pedimos a la municipalidad que nos ayudaran con el trasladado del féretro aquí a Palo Labrado. Volviendo a lo que estaba diciendo del papel, el empleado de la funeraria le dijo que ya alguien había firmado el retiro del cuerpo y eso me llamó la atención. Pero le dijeron ‘bueno, firmá este’ y le dieron otro (papel)”.
“Mi hermana, la mamá del bebé, había ingresado, pero se sintió mal y la acompañé afuera y le pedí a la pareja que la trajera a casa, que yo me encargaba de los trámites. Cuando volví a ingresar a la morgue ya no estaba el cuerpo de mi sobrinito sobre la camilla y junto conmigo entró el empleado de la funeraria que había salido a buscar unos elementos para soldar el féretro. Cuando preguntó dónde estaba el bebé, la asistente social y la psicóloga dijeron que ya lo habían colocado adentro del cajoncito, el que estaba ya cerrado, pero no soldado. A mí y al empleado de la funeraria nos llamó la atención y dijo que tenía que poner el cuerpito en el cajón, pero ellas -por las profesionales- respondieron que cerrara nomás, que el bebé estaba en el cajoncito, y el señor de la funeraria lo soldó y nos entregó. Me confié en lo que estas mujeres nos dijeron a mí y al empleado de la funeraria”.
La denuncia
Consultada sobre cómo fue que se enteraron de que el féretro estaba vacío, la tía recordó: “A la semana siguiente, como diez días después, me llamaron de la funeraria y me dijeron que querían hablar urgente conmigo. Los llamé y me dijeron que les habían avisado de la maternidad que el cuerpo del bebé estaba en la morgue. Me dijo que el féretro estaba vacío y que quería venir a retirarlo del cementerio. Mi pareja le avisó al delegado municipal de lo que estaba pasando y nos dijo que le dijéramos que no podían, que el tema ya estaba en la Justicia”.
En idéntico sentido, la mujer señaló: “Después nos llamaron de la judicial, fuimos al cementerio y allí vimos cuando sacaron el cajoncito de mi sobrino. Lo iban a abrir ahí nomás, pero después salieron con que lo llevaban a Capital. Nos vinimos a la morgue municipal, pero tampoco nos dejaron ingresar para ver cuando abrieran el féretro. Después, un hombre de la judicial nos dijo que estaba vacío”, recordó la mujer, seguido de un silencio prolongado.
Luego de respirar profundo y mirar a sus familiares, continuó la entrevista.
“Fue muy duro para todos nosotros. Estamos muy mal, solo pedimos que nos entreguen el cuerpito del bebé”, dijo reiterando el pedido familiar.
“Mienten al decir que nosotros buscamos a la empresa fúnebre”
En otro tramo de la nota, la tía se refirió a las declaraciones que días atrás realizó el director de la maternidad, el doctor Daniel Ovejero, en el que básicamente deslindó a la maternidad de responsabilidad alguna y cargó con la empresa fúnebre, que dijo que la había contratado la familia.
“Después de lo que pasó, desde la maternidad nadie nos llamó ni nos vino a ver para pedirnos una disculpa. Ellos mienten al decir que nosotros buscamos a la empresa fúnebre. Fueron ellos quienes la contrataron y fueron la asistente social y la psicóloga quienes me dijeron y le dijeron al empleado de la funeraria que ellas habían colocado el cuerpito de mi sobrino en el cajoncito, que lo soldara nomás y nos lo entregara (…)”.
La mujer renegó también de cómo fue tratada por el Ministerio Público Fiscal: “No nos dejaron ver el cuerpito ni siquiera después de que le hicieron la autopsia. Yo y mi pareja lo conocimos a mi sobrinito, yo lo cambié y estoy segura que podía decir si ese bebé era él o no. Pero no nos permitieron y hoy estamos con esta incertidumbre de tener que esperar el análisis de ADN, que recién sabremos en diez o quince días. Pero la verdad es que ya no podemos estar seguros de nada de lo que nos diga la Fiscalía ni la judicial por todas las cosas raras que pasaron. Ninguno de nosotros pudo estar ahí cuando abrieron el cajoncito y nos dijeron que estaba vacío. Nosotros no lo vimos y no nos dejaron tampoco ingresar a la morgue ni durante la autopsia ni después. No podemos confiar en la Justicia, vamos a esperar y solo pedimos justicia y que nos entreguen el cuerpo de nuestro sobrinito, para que pueda descansar en paz y su mamá y su familia puedan ir a visitarlo en el cementerio”.
Ante la situación de incertidumbre y angustia que vive la familia del bebé, se les consultó si estaban recibiendo asistencia psicológica desde de la Fiscalía que está investigando el caso y tuvo contacto con ellos.
Al respecto, explicó: “No, nadie nos ofreció ninguna ayuda. Solo la gente de la municipalidad y de la empresa fúnebre. El empleado vino a pedirnos disculpas por lo que pasó, pero él como yo nos confiamos de lo que nos dijo la asistente social y la psicóloga en la morgue de la maternidad. Después nadie más vino. Ni ella -por la mamá del bebé-, que está muy mal, ni ninguno de nosotros estamos recibiendo asistencia psicológica de la Fiscalía y la unidad Judicial, solo nos llamaron para que ella fuera a hacerse la prueba de ADN”.











