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12 mayo 2026, 1:27 am

Juicio por intento de femicidio: “No la mató porque la salvaron a tiempo”

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En la audiencia de ayer se escucharon a cuatros testigos. El juicio continuará hoy a la mañana con más testigos propuestos por las partes.

Juicio por intento de femicidio: “No la mató porque la salvaron a tiempo”

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miércoles, 21 de mayo de 202501:10

Jurado Popular Intento de femicidio

Así inició el alegato de apertura la fiscal Alejandra Ruth Antonino ayer al mediodía al abrir el juez director Jorge Palacios el juicio por jurado popular, que deberá resolver si A. M. B. -iniciales del imputado para resguardar a la víctima- es declarado culpable o no culpable de los delitos de amenazas coactivas, homicidio doblemente calificado por mediar una relación de pareja y por mediar violencia de género -femicidio- en grado de tentativa, todo en concurso real.

Previa selección de los doce jurados populares y cuatro suplentes, el juez les dio las instrucciones iniciales a los jurados y luego, con la presencia del imputado en la sala, abrió la ronda de alegatos de aperturas de las partes.

El Ministerio Público Fiscal, representado por los fiscales Alejandra Ruth Antonino y Miguel Mauvecin, tomó la palabra. La fiscal fue quien se dirigió al jurado y, titulando el caso como “No la mató por que la salvaron a tiempo”, les explicó de forma detallada qué fue lo que hizo A. M. B. contra de su pareja, quien en diciembre del 2023 cursaba un embarazo de siete meses de gestación.  

Les contó a los jurados que el imputado le envió mensajes amenazantes a la víctima, que luego la fue a buscar en su casa, la obligó a subirse a la moto que conducía y, con engaños, la llevó a un lugar apartado cerca del boliche Wika, “donde la golpeó e intentó matarla”, enfatizó la fiscal. 

Les dijo también que una mujer escuchó los gritos de la víctima y fue quien llamó al 911 y la policía llegó y la salvó.
“¿Saben? -dijo mirando al jurado desde el estrado-. Cuando los policías llegaron el imputado estaba sobre la víctima, no la mató porque lo interrumpieron. Tiene 16 lesiones y todo fue porque no quería a su hija, no quería saber nada del embarazo y le dijo a la víctima que no lo molestara más.

En otra parte del alegato Antonino le dijo al jurado que en esta oportunidad se “encontrarían” con una víctima diferente porque, si bien va a declarar en la audiencia, ella va a tratar de defenderlo, minimizando lo que sucedió porque él -por el imputado- la sigue manipulando desde la cárcel. Le dijo que cuando saliera iban a vivir juntos y criarían a su hija. 

Luego fue el turno de la querella, representada por el abogado Pedro Vélez, quien le dijo al jurado que espera que ellos puedan ver cuál fue la acción del imputado, qué fue lo que hizo. Aclaró que su clienta fue víctima de violencia y el acusado merece un castigo, porque se trataba de una mujer y, en específico, de una mujer embarazada.

La defensa 

A renglón siguiente, alegó la defensa de B. A., que sostuvo a lo largo de sus dichos que “es cierto” que su cliente “le pegó a su pareja”, pero que “no es cierto” que él la llevó a la víctima amenazada, que tampoco “es cierto que amenazaba con cortar el embarazo y matar a la mujer”, como lo dice la Fiscalía.

Párrafo aparte les dedicó a las lesiones -16 en total- que dijo la Fiscalía que sufrió la víctima. “Hay 16 lesiones porque hay 16 trompadas (…).  Pero no es cierto lo que dice la Fiscalía, que mi cliente es un manipulador y el diablo mismo. Él -por el imputado- merece una pena, sí, claro que merece una pena, pero por las lesiones que le provocó a su pareja, porque hoy actualmente ellos continúan siendo pareja”, afirmó. 

“Mi cliente cometió un error y lo debe pagar, hace 18 meses está en prisión, debe ser castigado, sí, pero por las lesiones no por tentativa de homicidio”, agregó.

Finalizados los alegatos, el juez director le dio la palabra al imputado y, luego de escuchar su declaración, pasó a un cuarto intermedio para las 15 horas, cuando se dio inicio a la ronda de testigos (ver aparte).

Por la tarde

Al reanudarse la audiencia en horas de la tarde, se escucharon a cuatros testigos. El juicio continuará hoy a la mañana con más testigos propuestos por las partes.

“No intenté matarla, fue  una crisis de nervios”

Luego de los alegatos de apertura y sentado ante el jurado popular, el imputado A. B. contó su versión.

Relató cómo conoció a la víctima, quien es actualmente su pareja y con quien tiene una bebé de un año y tres meses. Sobre la niña dijo: “Solo la conozco por foto”, mientras sacaba del bolsillo del pantalón una imagen y se la mostraba a los jurados.

“No intenté matarla, fue una crisis de nervios, por eso le pegué. Había estado tomando vino y ella me escribía, sé que no tenía que escribirle los mensajes que le envié, pero estaba tomado y enojado. Los dos nos mandamos mensajes”.

Recordó que, horas antes del suceso, salió de trabajar y fue a buscar a un compañero de trabajo con el que fue a una juntada del trabajo. “Ahí tomé vino y ella me llamaba que la fuera a buscar por su casa. Después fui y, cuando ella salió, le dije ‘gorda, vamos a tomar una cerveza’ y ella me dijo que sí. Íbamos en la moto y antes de llegar a El Jumeal, en esa calle que une al barrio Valle Chico y la avenida Ocampo, ella me sintió perfume de mujer y sí, porque había estado con mis compañeras a la que ella también conoce, pero no la estaba engañando”. 

“Ahí nos pegamos los dos y en eso veo pasar a dos policías en moto. Los hice parar y les dije que había peleado con mi pareja y le había pegado. Ellos -por los policías- me tiraron al suelo y después me llevaron a la comisaría. No intenté matarla, fue una crisis de nervios, por eso le pegué”, volvió a repetir el imputado, quien contó también que, a pesar de todo, sigue en pareja con la víctima, que lo llama al penal y llora porque no pueden estar juntos. 

“A mi hija solo la conozco por foto. Cuando nos enteramos que ella estaba embarazad -porque no sabía, es muy flaquita- nos pusimos muy contentos. Solo quiero conocerla, pero la Justicia no me lo permite”. En la parte final el acusado dijo que en la cárcel terminó la escuela porque fue la fiscal, la misma que lo acusa del intento de femicidio, quien lo incentivó para que estudie y eso hizo.

Luego, el juez director le preguntó a la Fiscalía y a la defensa si tenían preguntas para formular al imputado, pero nadie le preguntó nada.

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