Lo aseguró Roberto Barros sobre las acusaciones que pesan en su contra por la muerte de su esposa Liliana Garabedián.
Barros está imputado por el delito de abandono de persona seguido de muerte agravado por ser cometido por su cónyuge en calidad de autor.
El hombre se desligó del hecho y aseveró que nunca le habría causado algún daño a la madre de sus hijos.
En tanto, el abogado defensor Herman Zalazar consideró que la autopsia psicológica será clave en el proceso para demostrar la inocencia de su defendido.
Cabe recordar que el 12 de diciembre de 2010, el cuerpo de Liliana fue hallado en nueva Coneta, Capayán. La autopsia determinó que la mujer de 37 años había fallecido por inanición y deshidratación.
Sin embargo, el equipo Tanatológico de Gendarmería Nacional, concluyó que murió asfixiada en un contexto de violencia de género.
Era madre de dos pequeños, un niño de 8 años y una niña de sólo 3 años.











