Cristina Isabel Almonacid (47) y Max Antolín Ledezma (14) perdieron la vida en el lugar
10/6/2026 · 01:34 hs
La tragedia volvió a golpear otra vez a la comunidad chacarera. En la madrugada, dos personas murieron y otras dos salvaron sus vidas de milagro al prenderse fuego la habitación en la que descansaban. Un corto circuito en una estufa habría sido el origen del fuego, que provocó además importantes daños materiales en la estructura edilicia. La operación de autopsia concluyó que las víctimas fallecieron como consecuencia de la inhalación de gases tóxicos, resultando completamente calcinados, pero post-mortem.
Pasadas las cuatro de la madrugada, un llamado alertó a la policía que una vivienda se estaba prendiendo fuego en el loteo Los Abuelos, en El Bañado, departamento Valle Viejo.
De inmediato los efectivos se dirigieron al lugar, donde al arribar encontraron un dantesco cuadro. A través de un ventiluz se observaba llamas y una densa cortina de humo que presagiaba la tragedia.
Mientras daban aviso a los bomberos, los policías pidieron mangueras y baldes con agua a los vecinos de la familia Ledesma para intentar sofocar las llamas que avanzaban cada vez más.
Víctimas
Apenas transcurrieron unos minutos cuando dos mujeres jóvenes se acercaron a los policías que aguardaban la llegada de los bomberos.
Se trata de Luana Brisa Bordón, de 19 años y Anahí Mía Ledesma, de 16 años, quienes manifestaron ser hijas de Cristina Isabel Almonacid (47) y hermanas de Max Antolín Ledezma, de 14, quienes fallecieron en el incendio. La mayor de las mujeres les habría manifestado que al percatarse del fuego salieron corriendo del interior de la vivienda a la calle sin poder socorrer a su mamá y su hermano.
Como las sobrevivientes presentaron síntomas producto de la inhalación del monóxido de carbono los policías convocaron al personal del SAME, quienes asistieron a las jóvenes y posteriormente las trasladaron al hospital para una mejor atención médica.
Investigación
Antes de ser trasladadas al hospital, las hijas de la mujer fallecida habrían manifestado que el incendio pudo haber iniciado por una estufa eléctrica que la noche anterior su madre había encendido en la habitación por las bajas temperaturas.
Alertado del fatal desenlace, el fiscal del distrito este se apersonó en el domicilio de la familia Ledesma y se puso al frente de la investigación. Trabajaron en el lugar el personal de la Unidad Judicial una vez que los bomberos sofocaron por completo las llamas.
Al ingresar a la habitación, los bomberos hallaron los cuerpos calcinados de la mujer y el adolescente, que luego fueron llevados por los bomberos a la morgue judicial, donde se le practicó la operación de autopsia. (Ver aparte)
Pericia
Al inspeccionar la habitación donde se inició el fuego, los investigadores encontraron la estufa que estaba muy cerca del colchón de una de las camas. Aparentemente tras un corto circuito el colchón se habría prendido fuego y despidió gases tóxicos que fueron inhalados por las víctimas, los que les había impedido poder salir y buscar ayuda.
En la habitación donde estaban los cuerpos los investigadores hallaron también restos de otras ropas de cama y otros elementos de fácil combustión.
Autopsia
Pasada la media mañana, el médico del cuerpo interdisciplinario forense concluyó la autopsia en la morgue y determinó que la causa del deceso fue por inhalación de gases tóxicos.
Al inspeccionar los cuerpos, los profesionales determinaron también que ninguno presentaba lesiones traumáticas, confirmando que sufrieron quemaduras pero que las mismas fueron post-mortem. Es decir, que la mamá y su hijo ya habían fallecido cuando las llamas arrasaron con la habitación.
Finalizada la operación de autopsia, el fiscal Palacios ordenó la entrega de los cuerpos a los familiares.











