
POLICIALES
Por Redacción El Esquiu
5/5/2026 · 00:42 hs
Ayer, la comunidad médica de Catamarca se vio conmocionada por la noticia del fallecimiento de Inés del Carmen Navarro (57), quien permanecía internada en estado crítico tras protagonizar un trágico incidente doméstico.
Los hechos que desencadenaron este desenlace comenzaron el pasado viernes, cuando efectivos de la Comisaría Quinta y de la Seccional Primera se desplazaron hasta un domicilio ubicado en la calle Caseros al 800 tras una alerta del SAE-911.
Al llegar al lugar, los uniformados escucharon gritos desesperados de auxilio provenientes del interior del inmueble, lo que motivó que rápidamente se activara el protocolo para rescatar a la ocupante.
Una vez dentro de la residencia, el personal policial encontró a la mujer con quemaduras de extrema gravedad en su cuerpo, solicitando con urgencia la presencia de los facultativos del SAME.
La víctima fue trasladada de inmediato al Hospital San Juan Bautista, donde ingresó en la unidad de cuidados intensivos debido a la severidad de sus lesiones.
A pesar del trabajo del equipo médico del nosocomio, el personal de consigna policial informó que su deceso se produjo finalmente ayer a las 14.40 horas.
Ante la naturaleza del suceso, la Fiscalía de Instrucción N° 2 tomó intervención en el caso y ordenó la realización de una operación autopsia para determinar fehacientemente las causas de la muerte y esclarecer las circunstancias en las que se originó el fuego.
La mujer habría estado sahumando la vivienda en el momento del hecho.
La noticia ha generó un profundo impacto en la sociedad, especialmente al confirmarse que la víctima era una destacada profesional de la salud con una vasta trayectoria en la provincia.
El Colegio de Médicos de Catamarca, a través de las redes sociales, expresó su consternación por la pérdida de la doctora Inés del Carmen Navarro, quien era especialista en Cardiología y Medicina Legal. Nacida en Catamarca en 1968, la profesional se formó académicamente en la Universidad Nacional de Córdoba y regresó a su ciudad natal en 1997, año desde el que ejerció sus especialidades.
Con casi treinta años de ejercicio profesional, la doctora Navarro era una figura respetada por sus colegas y pacientes, quienes lamentaron su trágica desaparición física.











