El peruano retorna al país para responder ante la justicia argentina.

POLICIALES
Por Redacción El Esquiu
4/5/2026 · 00:00 hs
Este lunes Tony Janzen Valverde Victoriano, más conocido como Pequeño J y que se encuentra acusado por un triple crimen, será extraditado después de meses de espera y se aguarda a que al día siguiente sea indagado.
El arribo de Valverde Victoriano será hoy por la tarde en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y el operativo estará a cargo de la División Fugitivos y Extradiciones de la Policía Federal Argentina.
Tras su arribo, quedará bajo custodia hasta que al día siguiente sea indagado por el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N°2 de Morón, a cargo de Jorge Ernesto Rodríguez.
Al temible delincuente Pequeño J se lo considera miembro de un plan criminal organizado por integrantes de una estructura vinculada al narcotráfico para recuperar droga presuntamente sustraída a la organización.
El horror
El 19 de septiembre de 2025 Lara Gutiérrez, Brenda del Castillo y Morena Verdi fueron privadas de su libertad, maniatadas, golpeadas, torturadas y asesinadas.
El triple femicidio (en el caso de los imputados masculinos) u homicidio (en el caso de las imputadas mujeres) es un muy complejo caso en curso de investigación sobre un femicidio múltiple ocurrido en septiembre de 2025 en el partido de Florencio Varela, provincia de Buenos Aires.
Las víctimas fueron las mencionadas Brenda Loreley del Castillo (20 años), Morena Verdi (20 años) y Lara Morena Gutiérrez (15 años), todas residentes de La Matanza, que desaparecieron el 19 de septiembre tras abordar un vehículo en La Tablada.
Sus cuerpos fueron hallados cinco días después, enterrados en una vivienda de Villa Vatteone, y presentaban signos de tortura y mutilaciones.
La investigación, inicialmente a cargo del fiscal Gastón Duplaá y luego de Adrián Arribas, se encuentra bajo secreto de sumario.
La principal hipótesis apunta a una venganza vinculada a una organización narcocriminal transnacional de origen peruano, presuntamente liderada por Janzen Valverde Victoriano, conocido como «Pequeño J».
Este utilizaba las villas Zavaleta y 1-11-14 en la Ciudad de Buenos Aires como base de operaciones para el tráfico de drogas, y se cree que controla puntos de venta en el sur del conurbano bonaerense.
Durante la instrucción se registraron al menos seis detenciones y se emitieron notificaciones rojas de la Interpol contra los principales sospechosos.
Según el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, el crimen habría sido una venganza organizada desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en el marco de disputas internas del narcotráfico.
Se especula con la teoría de que la hermana de una de las víctimas, Lara Gutiérrez, habría robado una cantidad significativa de cocaína, aunque este hecho no fue confirmado oficialmente.
El caso provocó una amplia reacción social y política. Hubo movilizaciones y actos de protesta -entre ellos una marcha de Ni una menos en Plaza de Mayo con la consigna «ninguna víctima es descartable», en el marco del Día de Acción Global por el Acceso al Aborto Legal y Seguro- y se reportaron incidentes de represión policial.
Organizaciones y universidades denunciaron el hecho como narcofemicidio y reclamaron políticas públicas: Amnistía Internacional,el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA) y la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).
Las reacciones políticas incluyeron críticas a la gestión de seguridad provincial y pedidos de respuestas de alcance nacional.











