Alrededor de 30 personas fueron evacuadas de manera preventiva en el cruce de la avenida Callao con Sarmiento, tras el desprendimiento de parte de la mampostería de una cúpula de un edificio histórico. Afortunadamente, no se registraron heridos ni víctimas fatales.
El inmueble, que data de comienzos del siglo XX y fue en su momento el Nuevo Hotel Callao, había estado en infracción desde mayo de este año. Según informaron fuentes del Ministerio de Seguridad porteño, se realizó una verificación por parte de los Bomberos de la Ciudad, quienes constataron el faltante del material en la cúpula, que había caído sobre la vereda.
Tras la inspección en el edificio de cuatro plantas ubicado en Callao 292, se tomó la decisión de evacuar de manera preventiva a los ocupantes. Los efectivos, durante el operativo, accedieron a la terraza del edificio y quitaron las molduras de la cúpula para evitar un colapso mayor. Además, se restringió la circulación de tres carriles en la avenida.
La empresa propietaria del inmueble presentó un plan de refacción de la cúpula, que comenzará a ejecutarse este viernes. Mientras tanto, se ha instalado un vallado preventivo en la vereda y se realizó la limpieza del material esparcido en la vía pública.
Desde el Gobierno de la Ciudad, informaron que el edificio había sido intimado en mayo por la Agencia Gubernamental de Control (AGC) para presentar el correspondiente Certificado de Conservación de Fachadas, el cual es obligatorio en el ámbito porteño. Al no cumplir con este requerimiento, el consorcio de propietarios fue multado y se colocó una faja de «Edificio en Infracción».
En la planta baja del edificio, donde funcionaba un kiosco, se decidió mantenerlo cerrado hasta la finalización de las obras. También se clausuraron algunos pisos del inmueble. En el operativo intervinieron efectivos de la Policía de la Ciudad, Guardia de Auxilio, agentes de Tránsito y Defensa Civil.
El edificio forma parte del patrimonio arquitectónico de la zona y fue diseñado por el arquitecto italiano Roland Le Vacher, recibiendo en 2010 un nivel de protección patrimonial cautelar por parte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Fuente: La Nación











