La búsqueda de empleo se ha vuelto más compleja en los últimos meses debido a la proliferación de estafas laborales que engañan a quienes buscan trabajo. Estas fraudes tienen como objetivo robar dinero y datos personales, utilizando ofertas que aparentan ser legítimas.
Los métodos de los delincuentes han evolucionado, dejando atrás los correos mal redactados por procesos de selección que parecen profesionales. Ahora utilizan nombres de empresas reconocidas, crean perfiles falsos de reclutadores y construyen sitios web imitando los originales. Además, incorporan herramientas de inteligencia artificial para hacer más creíbles sus engaños.
Las plataformas más afectadas son WhatsApp, Telegram y LinkedIn, donde millones de personas buscan empleo. Los delincuentes aprovechan la urgencia de los postulantes para ofrecer ofertas atractivas con pocos requisitos y salarios llamativos, aumentando así el número de víctimas potenciales.
Un estudio de Randstad Employer Brand Research indica que el 55% de los argentinos utiliza LinkedIn para buscar empleo, lo que convierte a esta red social en un blanco ideal para los ciberdelincuentes. Según un informe de Check Point Software Technologies, LinkedIn ha sido identificada como una de las marcas más utilizadas en campañas de phishing, donde se suplantan identidades de empresas para obtener información sensible.
La ciberseguridad ha alertado sobre la complejidad de estas estafas, que no se limitan a mensajes aislados, sino que son campañas masivas. Los delincuentes buscan no solo dinero, sino también credenciales corporativas y acceso a información interna, especialmente si la postulación se realiza desde computadoras laborales.
Modalidades de fraude en la búsqueda laboral
Una de las modalidades más comunes en el fraude laboral es el task scam o «estafa de tareas». En este esquema, los delincuentes ofrecen trabajos remotos fáciles de realizar desde un celular, prometiendo ingresos diarios muy superiores a los de un empleo convencional. El primer contacto se realiza típicamente a través de WhatsApp o Telegram, donde los estafadores aseguran haber obtenido el número del usuario de una consultora o bolsa de trabajo.
Los delincuentes inicialmente asignan tareas simples y realizan pagos pequeños para ganar confianza. Sin embargo, luego ofrecen tareas “premium” que requieren un pago previo para desbloquear ganancias. Este ciclo de pagos puede llevar a las víctimas a perder grandes sumas de dinero antes de darse cuenta del engaño.
Profilaxis ante el fraude laboral
Los especialistas recomiendan verificar siempre la existencia de la empresa, asegurarse de que la oferta se publicó en canales oficiales y confirmar que el reclutador es un empleado real. Es fundamental no dejarse llevar por la urgencia y evaluar cuidadosamente cada oferta, ya que la sofisticación de los fraudes actuales puede dificultar la identificación de señales de alerta.
La inteligencia artificial ha permitido a los estafadores crear ofertas sin errores evidentes, haciendo que la detección de fraudes sea aún más complicada. Por ello, la precaución y la investigación son claves en el proceso de búsqueda de empleo.
Fuente: Pdn











