La Unidad 31 de Florencio Varela, parte del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), se encuentra en el centro de un nuevo escándalo. Un grupo de internos ha denunciado que los reclusos del pabellón 1, exmiembros de las Fuerzas Armadas y de seguridad, conocidos como «La Comitiva», cuentan con beneficios inusuales, incluyendo candados «falsos» en sus celdas.
Los denunciantes han explicado que estos candados, aunque aparentan funcionar correctamente, pueden ser abiertos con un simple empujón, lo que permite a los internos de «La Comitiva» salir libremente de sus celdas durante la noche. «Cuando los `engoman` a la noche todos quedan encerrados, pero los de la `Comitiva` salen libremente a la nave del pabellón y el servicio le hace entrega de las llaves de las demás celdas para que abran las que ellos quieran», revelaron.
Esta situación plantea serios riesgos, ya que, según los internos, estos reclusos tienen acceso a cualquier celda, lo que podría facilitar agresiones a otros internos. Los denunciantes aseguran que las autoridades penitenciarias están al tanto de la situación y, sin embargo, no han tomado medidas al respecto, lo que ha llevado a acusaciones de connivencia.
En un contexto relacionado, once internos de la Unidad 31 fueron imputados en un operativo que desmanteló una organización criminal vinculada al narcotráfico y extorsiones dentro del penal. El allanamiento, llevado a cabo por oficiales de la DDI Quilmes, resultó en la incautación de 13 teléfonos celulares, algunos de los cuales fueron encontrados en la oficina del subdirector de la unidad.
Los implicados han sido identificados, y se ha señalado que los posibles estupefacientes y dispositivos de internet que se utilizaban para el tráfico dentro de la cárcel fueron escondidos antes del operativo, presumiblemente alertados por funcionarios del penal. Este nuevo episodio agita aún más la problemática del sistema penitenciario en el país.
Fuente: NA











