El juicio contra un entrenador de fútbol acusado de abuso sexual y corrupción de menores fue suspendido.
17/10/2026 · 00:30 hs
El juicio contra un entrenador de fútbol acusado de abuso sexual y corrupción de menores quedó nuevamente suspendido y profundizó el enfrentamiento entre la querella y la defensa. Mientras el abogado de las víctimas habla de hechos “aberrantes” y reclama la pena más alta posible, el defensor sostiene que la acusación está “plagada de vicios” y cuestiona la presión pública sobre la causa.
El abogado querellante, Marcos Gandini, explicó que el entrenador está acusado por cuatro hechos: corrupción de menores, abuso sexual gravemente ultrajante por la víctima y dos hechos de abuso sexual simple. Según señaló, la sumatoria de las penas, por el concurso real, va de 4 a 40 años. Gandini calificó los hechos como “sumamente aberrantes” y sostuvo que el entrenador habría utilizado la ilusión de los chicos de jugar y ser titulares para abusar de ellos.
“Con promesas de hacerlos jugar, de ponerlos de titular, los abusaba de la peor manera que uno pueda imaginarse”, afirmó. El abogado agregó que, a su entender, los niños “no han contado todo” y planteó que podrían existir situaciones más graves que todavía no fueron relatadas. Aclaró que se trata de una “percepción personal” y pidió a los padres de otros jugadores que hablen con sus hijos y, si tienen dudas, denuncien. Sin embargo, el debate que debía comenzar el lunes finalmente no iniciará, ya que ayer al cierre de la actividad judicial el tribunal resolvió suspender el juicio oral a raíz de los planteos interpuestos por la defensa y no fijó una nueva fecha para el debate.
Frente a las declaraciones del querellante, el defensor Luciano Rojas sostuvo que se pretende “inflamar la situación del acusado”, quien “goza de un estado jurídico de inocencia”. Afirmó además que existe una acusación pública y privada “plagada de vicios y violaciones a las garantías constitucionales”. Rojas explicó que la defensa presentó distintos planteos, entre ellos excepciones por falta de acción y competencia y una nulidad absoluta. En ese marco, sostuvo que las acusaciones “ni siquiera constituyen delitos”.
El defensor también cuestionó a quienes, según afirmó, utilizan información “parcializada y manipulada” para generar presión. “La justicia no necesita estridencias. Necesita pruebas, independencia y respeto por las garantías constitucionales”, sostuvo.
Así, mientras la querella reclama que el caso avance hacia una condena y la pena más alta posible, la defensa insiste en cuestionar la acusación y pide que la causa sea discutida dentro del proceso judicial y no bajo presión pública. Por ahora, el juicio quedó suspendido y el tribunal no estableció una nueva fecha para su realización.











