Se trata de la hipótesis sobre las sospechas que hay sobre del accionar del hijo de Rojas desde el momento en el que encontró el cuerpo.

viernes, 9 de mayo de 202501:06
El próximo miércoles 14 de mayo se cumple el plazo con el que cuenta el fiscal de la Cámara Penal N° 2, Augusto Barros, para emitir el informe al tribunal del Jury sobre las denuncias realizadas por los hijos del exministro Rojas y del empresario Cristian Guillou, sobre si procede o no la apertura de un nuevo Jury al fiscal Hugo Costilla.
En ese marco, ayer se hizo pública una de las tres hipótesis con las que respondió Costilla en su descargo al ser intimado por el tribunal del Jury por supuesto mal desempeño en la investigación.
Se trata de la hipótesis en la que hace referencia a las sospechas que hay sobre el accionar de Fernando Rojas, hijo del ministro asesinado, desde que encontró el cuerpo de su padre el domingo 4 de diciembre del año 2022 sin vida, en la galería de su casa, hasta después de que recibió la llave por parte de la policía, poco después de que el cuerpo de su padre fuera llevado a la morgue para la operación de autopsia.
En su descargo Costilla intenta explicar por qué una de las líneas investigativas lleva a Fernando, dejando entrever que el pedido de la familia de la línea de Desarrollo Social es para “sacar” el foco de sospecha sobre el joven.
Si bien en su descargo el fiscal hace referencias puntuales sobre, por ejemplo, que Fernando modificó la “escena original, “ya que al encontrar el cuerpo de su papá este lo movió, poniéndolo boca arriba, y limpió su rostro con un paño limpio, cuadro con el que se encontraron los investigadores al llegar al domicilio de Rojitas, alertados por un amigo de la familia. Otro punto que pone en resalto Costilla es que la “escena” fue también modificada por Fernando, quien al recibir las llaves de su casa limpió el lugar.
Si bien estas circunstancias que detalla en su descargo el fiscal se conocieron de forma oficial ayer, nada nuevo se ha dicho desde el primer día del asesinato.
Cabe recordar que hasta el propio Fernando Rojas -en el inicio de la investigación hace más de dos años atrás- dijo a la prensa que “hizo lo que cualquier persona haría de encontrar a un ser querido como el halló a su padre”, haciendo referencia a que movió el cuerpo y le limpió la sangre del rostro.
Estas circunstancias y otras que constan en el expediente, llevan a la Justicia a no aceptar al hijo del exministro como querellante en la causa que investiga el crimen de su padre, por “sospechas fundadas”.
Sin embargo, sí llama la atención que el fiscal Costilla haga referencia a la “escena” (del crimen) en la casa de Rojitas, luego de que por orden judicial le entregaran la llave —minutos después de trasladar el cuerpo a la morgue— y los investigadores les recomendaran a él y a sus hermanas contratar un servicio de limpieza.
Si para la Justicia la casa del exministro era la escena de un crimen, no debería haber entregado la llave. Debería haber hecho desde el inicio lo que hizo recién pasadas las 22.00 horas, cuando fueron a la sala velatoria de Uthgra, les pidieron la llave a los hijos y colocaron consigna policial.
Al conocerse esta información oficial del descargo de Costilla, este diario le consultó al respecto a Fernando Rojas, quien negó rotundamente lo expresado por el fiscal, tildándolo de “falso” e indicando que podría accionar penalmente contra el letrado.
Cabe recordar que, a mediados de abril, cuando Costilla citó a Fabiola Segura, exsecretaria de Seguridad, para tomarle declaración sobre lo que vio, percibió e hizo desde que tuvo conocimiento del asesinato de Rojitas, para los hijos del exministro la medida no fue otra cosa que “reacciones” a la denuncia que habían presentado ante el tribunal del Jury.
Por otra parte, allegados a Fernando no se sorprendieron al conocer mediáticamente la hipótesis de sospechas del fiscal para con Fernando, expresando que si lo “que usa para intentar zafar del Jury es verdad, no lo imputa en la causa”.











