El magistrado explicó el significado del garantismo en el derecho.

POLÍTICA
Por Redacción El Esquiu
22/2/2026 · 00:21 hs
“Imaginá que mañana te acusan de algo que no hiciste. Un vecino te denuncia, las redes sociales te destruyen, y cuando llegás al juzgado el juez o jueza ya te mira como culpable porque “algo habrás hecho”.
¿Qué querés en ese momento? Querés un juez que le exija al fiscal que pruebe cada cosa que dice. Que no te condene por presión mediática. Que respete tus derechos aunque afuera todos pidan tu cabeza” fue el ejemplo utilizado por el juez de Responsabilidad Penal Juvenil de Catamarca, Rodrigo Morabito para describir lo que es un juez o jueza garantista.
Luego, en el posteo realizado en Facebook que lleva por título: ¿En qué momento llamar garantista a un juez o jueza se convirtió en un insulto?”, Morabito sostuvo que “el problema es que esa palabra se fue deformando con el tiempo. Hoy cuando dicen ‘ese juez/a es garantista’ lo dicen como si fuera un insulto, como si significara que el juez/a es blando, que suelta delincuentes, que le da la espalda a las víctimas. Pero es al revés”.
En otro tramo, el magistrado enfatizó que “un juez/a garantista no es blando con el delincuente. Es estricto con el Estado. Y esa es una diferencia enorme”, para luego explicar que esto es porque “el Estado es el que tiene la policía, los fiscales, las cárceles y el poder de privarte de la libertad. Precisamente por eso necesita que alguien le exija que justifique cada paso que da. Que pruebe lo que dice. Que haya seguido las reglas. Que no haya torturado para conseguir una confesión. Que no te tenga meses presos sin razón sólida”.
“Cuando un juez/a garantista libera a alguien porque la prueba fue mal obtenida o porque el proceso tuvo irregularidades, algunos medios (pero en especial parte de la sociedad y lo que es más preocupante aún, algunos profesionales del derecho) afirman que es un ‘juez/a garantista protege al delincuente’”, sostuvo.
Siguiendo con su análisis, Morabito planteo que “lo que en realidad está diciendo ese juez/a es algo más importante: ‘si permitimos que el Estado haga las cosas mal para atrapar a este, vamos a permitir que las haga mal para atrapar a cualquiera’. Y cualquiera podés ser vos”.
“El garantismo no es un favor a los culpables. Es la única garantía real que tenemos todos de que el poder no se vuelva arbitrario. De que no alcance con que te señalen para que te hundan”, indicó.
Para cerrar y de esa forma marca su postura sobre quienes describen a un juez/a garantista, el magistrado expresó que “la próxima vez que escuches ‘juez o jueza garantista’ como insulto, pregúntate quién se beneficia de que dejemos de exigirle al Estado que justifique lo que hace”.











