Jorge «Locomotora» Castro, una de las figuras más emblemáticas del boxeo argentino, falleció en la madrugada de este miércoles a los 59 años tras descompensarse en un bingo. Su trayectoria es considerada única en el ámbito del boxeo mundial, destacándose por haber alcanzado el título de campeón sin haber recibido una formación formal en el deporte.
El recordado historiador y periodista de boxeo, Julio Ernesto Vila, describía a Castro como un boxeador que se guiaba por el instinto, con una técnica que desafiaba las convenciones del deporte. A pesar de su falta de disciplina y entrenamiento riguroso, Castro se convirtió en un referente, alternando con grandes nombres del boxeo en la década de los 90, como Látigo Coggi y Julio César Vásquez.
La carrera de Castro comenzó en el pequeño estadio de la Federación Argentina de Box en 1988, donde una multitud se agolpaba para ver al invicto de Caleta Olivia. A lo largo de su trayectoria, acumuló más de 140 peleas, un número impresionante en la actualidad.
En 1994, Castro obtuvo el título mundial del peso mediano tras un combate polémico contra Reggie Johnson. Sin embargo, su pelea más recordada fue la que sostuvo contra John David Jackson el 10 de diciembre de 1994 en Monterrey. A pesar de estar en desventaja, Castro logró un desenlace épico, derribando a Jackson en el noveno asalto y llevándose la victoria, que fue reconocida como la pelea del año por la revista The Ring.
Su carrera continuó, pero no sin controversias. Castro enfrentó varios desafíos, incluyendo una preparación deficiente que lo llevó a perder su título en Japón. A pesar de esto, su carisma y presencia en los medios lo mantuvieron en la mirada pública, convirtiéndose en un personaje popular más allá del ring.
A pesar de que sus excesos y falta de disciplina limitaron sus logros, Jorge Castro dejará una huella imborrable en el boxeo mundial, siendo recordado por su valentía y su capacidad para enfrentar adversidades en el cuadrilátero.
Fuente: La Nación











