Supo brillar como comediante en el programa de Marcelo Tinelli, sin embargo, ahora es su vida muy diferente.
Salvador «Toti» Ciliberto es un nombre que resuena con fuerza en el ámbito del humor argentino. Conocido por su participación en el icónico programa «Videomatch» junto a Marcelo Tinelli, Toti se ganó el cariño del público con su carisma y talento para hacer reír. Sin embargo, su vida no siempre fue un camino de rosas, y detrás de las risas y el éxito, enfrentó una dura batalla contra la adicción a las drogas.
En televisión, Toti condujo «Adivina adivinador» en 1997, formó parte de «Esta noche con Moria Casán» en 2011 y «La peluquería de don Mateo» en 2013, además de participar en películas como «Vivir intentando» (2003), «Brigada explosiva: misión pirata» (2007), «Cuatro de copas» (2012) y «Los bastardos» (2023). Su carrera en los medios estuvo marcada por éxitos, pero también por una lucha interna que finalmente lo llevó a un camino de redención.

Toti reveló que su adicción a la cocaína comenzó como una actividad social que luego se volvió vital. «Me drogaba porque era un boludo, un boludo social. Primero era una cosa social y después era vital. Si fuera una cosa continua todo el tiempo no hay salida. También consumía alcohol. Fueron momentos complejos, estuve muy comprometido con el tema de la cocaína, es una adicción fuerte, fue muy difícil», confesó. La intervención de la fe fue crucial para su recuperación. «En un momento pudo aparecer Dios en mi vida y me dio una inyección importante de fe», añadió.

Recientemente, Toti se ha convertido al cristianismo y utiliza su humor para acercar a la gente a la religión. «Hace poco me convertí, soy cristiano hace muy poco. Me parece que Dios me está utilizando a través del humor para acercar a mucha gente al cristianismo», expresó en septiembre de 2023. Esta transformación no solo lo ayudó a superar su adicción, sino que también lo inspiró a realizar espectáculos en iglesias, como en una iglesia de Rosario junto a un pastor predicador.

Además de su renovación espiritual, Toti ha atravesado una transformación física significativa. En 2022, adelgazó 25 kilos debido a una retracción de encías que le dificultaba comer. «No es que lo decidí, sino que no me quedó otra alternativa. Me ayudó, en principio, una retracción de encías que me hizo ir dos veces por semana al odontólogo. Y eso hizo que volviera dolorido, sin ganas de comer y me alimentaba con caldo. Volvía desganado por lo invasivos que son los tratamientos. Y eso empezó a deshincharme, a bajar de peso y ahí me entusiasmé», explicó.











