Aunque el proyecto prevé una recuperación respecto de 2026, la inversión nacional en educación todavía quedaría lejos de los niveles de 2023.
Un informe de Argentinos por la Educación advierte sobre el financiamiento universitario y la falta de fondos específicos para fortalecer la enseñanza de matemática.
1/10/2026 · 10:42 hs
La inversión nacional en educación volvería a quedar por debajo del 1% del PBI en 2027, pese al incremento previsto en el proyecto de presupuesto. Según el análisis de Argentinos por la Educación, el gasto en educación y cultura aumentaría un 27% nominal respecto de 2026, pero la mejora real sería del 5%. Así, alcanzaría apenas el 0,79% del Producto Bruto Interno, todavía muy lejos del 1,47% registrado en 2023.
En diálogo con Radio El Esquiú 95.3 , durante La Mañana de El Esquiú, Tomás Besada, economista y analista de datos de la organización, explicó que el crecimiento debe analizarse teniendo en cuenta la fuerte caída de los últimos años. Entre 2023 y 2024, la participación de la educación en el PBI pasó del 1,47% al 0,84%.
“Hay un crecimiento en comparativa al año anterior, pero aun así seguimos estando lejos de lo que fue el pico histórico del año 2023”, señaló.
El impacto también se refleja en las universidades. Según el informe, el 80% del presupuesto nacional destinado a educación se concentra en ese sector, principalmente en salarios. Para 2027 se proyecta un incremento del 20%, que representa apenas un 0,3% en términos reales, frente al 30% que contemplaba la ley de financiamiento universitario.
“Eso va a afectar principalmente a los salarios docentes y eso también inevitablemente el funcionamiento”, advirtió Besada, en medio del conflicto por el financiamiento de las casas de altos estudios.
En contraste, la educación obligatoria tendría una suba real del 11%, impulsada principalmente por el Plan Nacional de Alfabetización, la promoción de la lectura y la extensión de la jornada escolar.
Sin embargo, el economista marcó otra preocupación: la falta de una partida presupuestaria específica para matemática, pese a las dificultades de aprendizaje que reflejan las evaluaciones educativas.
Besada también recordó que tres cuartas partes del financiamiento educativo corresponden a las provincias, mientras que el Estado nacional aporta el cuarto restante. Por eso, advirtió que el análisis del presupuesto nacional no alcanza para determinar por sí solo cuánto se invierte en educación en todo el país.











