13/10/2026 · 00:51 hs
El hallazgo de unos 80 “ravioles” con presunta droga dentro del Servicio Penitenciario volvió a poner en escena una pregunta: ¿cómo ingresa la droga a una cárcel y cómo se investiga cuando aparece?
El juez federal Miguel Ángel Contreras explicó que, cuando se confirma que se trata de un estupefaciente, interviene la Justicia Federal. Si no hay personas identificadas, actúa el fiscal; cuando existen sospechosos, interviene el juzgado.
La experiencia reciente demuestra que no es un hecho aislado. En el primer semestre, el Tribunal Oral Federal juzgó y condenó a una banda que trasladaba droga desde Tucumán para ingresarla al Penal y venderla en los pabellones. La organización estaba integrada por guardiacárceles, internos y familiares.
Ante cada hallazgo, el objetivo no es solamente secuestrar la sustancia. Contreras señaló que debe determinarse cómo ingresó, quién la introdujo y qué controles fueron vulnerados.
El juez también advirtió que todas las órdenes de allanamiento y secuestro deben ser autorizadas por el juzgado, que permanece de turno todo el año. “Eso es imposible ya hasta desde el punto de vista humano”, afirmó.
El desafío es descubrir cómo la droga atraviesa los controles y termina circulando dentro de la cárcel.











