Expertos advierten que el aislamiento y el encierro durante los meses fríos pueden acelerar el deterioro mental, afectando a más de 600.000 personas en el país
22/7/2026 · 09:40 hs
En el marco del Día Mundial del Cerebro, especialistas en neurología encendieron las alarmas sobre los riesgos que el invierno y el aislamiento social representan para la salud cognitiva. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2021 existían 57 millones de personas con trastornos neurocognitivos en todo el mundo, cifra que se proyecta superará los 150 millones para el año 2050, afectando con mayor velocidad a regiones como América Latina y el Caribe.
En Argentina, la prevalencia de estos trastornos en mayores de 65 años alcanza el 12 %, lo que equivale a más de 600.000 personas. De este total, cerca del 60 % (unas 360.000 personas) padecen la enfermedad de Alzheimer, concentrándose la mayor cantidad de casos en el segmento etario de 75 años en adelante.
El peligro del encierro invernal
Durante la temporada invernal, la disminución de salidas, la menor exposición al sol y el distanciamiento social impactan de manera directa en el cerebro. La Dra. Florencia Deschle (M.N. 130.050), especialista en neurología cognitiva del Hospital Británico de Buenos Aires, destacó que el aislamiento social incrementa alrededor de un 26 % el riesgo relativo de desarrollar un cuadro de deterioro cognitivo.
Un estudio a gran escala de la University of St Andrews demostró que la falta objetiva de contacto social acelera el declive mental en la vejez, incluso en personas que no se perciben a sí mismas como solas. Por su parte, la Comisión Lancet identificó 14 factores de riesgo modificables —como la inactividad física, la hipertensión, la depresión y el bajo contacto social— sobre los cuales se podría actuar para prevenir hasta un 45 % de los casos a nivel global.
Señales de alerta a tener en cuenta
Desde la Alzheimer’s Association y la comunidad médica se remarca la importancia de no confundir los olvidos cotidianos con síntomas patológicos que requieren consulta profesional:
- Pérdida de memoria que altera la vida diaria y desorientación en tiempo o lugar.
- Dificultad para planificar, resolver problemas o completar tareas habituales.
- Problemas con el lenguaje hablado o escrito y para interpretar relaciones espaciales.
- Disminución del juicio en la toma de decisiones.
- Retraimiento social, cambios de humor o alteración de la personalidad.
La Dra. Deschle enfatizó que estos síntomas no son parte del envejecimiento normal y que varias causas de pérdida de memoria, como los déficits vitamínicos o los problemas tiroideos, son reversibles si se detectan a tiempo.
Claves para proteger la salud mental en época de frío
Para mitigar el impacto de la combinación entre invierno y menor actividad, los especialistas sugieren una serie de pautas preventivas:
- Sostener el contacto social: Mantener la interacción mediante llamadas, videollamadas o mensajes si salir de casa resulta dificultoso.
- Mantenerse en movimiento: Adaptar el ejercicio físico al interior del hogar con caminatas cortas, estiramientos o rutinas livianas.
- Estimulación cognitiva: Practicar la lectura, juegos de memoria, manualidades o el aprendizaje de nuevas disciplinas.
- Control médico general: Chequear la salud cardiovascular (presión, glucemia, colesterol), atender la pérdida auditiva y visual, cuidar la higiene del sueño y tratar a tiempo trastornos del ánimo como la depresión.
- Aprovechar el sol: Buscar espacios al aire libre y exposición solar cada vez que las condiciones climáticas lo permitan.











