El expresidente de la Unión Comercial, Sebastián Luna Guzmán, remarcó que no corresponde una normativa en ese sentido y que el Gobierno “no se puede involucrar o tomar una decisión por un privado”.
Dentro del comercio no recibieron de buena forma la propuesta que impulsa la diputada oficialista María Argerich para establecer por ley la implementación del horario de atención corrido en el sector durante el otoño y el invierno catamarqueño.
Para el caso, el extitular de la Unión Comercial, Sebastián Luna Guzmán, sostuvo que no se puede establecer por ley una medida de esta magnitud, ya que “es una cuestión privada”. Sobre este eje, subrayó que “el Gobierno no se puede involucrar o tomar una decisión por un privado”, más aún cuando “se quiere meter en un ámbito que claramente no le corresponde”. Incluso indagó sobre qué sucedería de aplicarse el sistema con un resultado negativo. “¿Quién paga a los empleados si no se vende?”, lanzó.
“Nosotros lo hablamos mucho al tema en la Unión Comercial, tuvimos muchas discusiones, gente a favor, gente en contra y se determinó que cada comerciante es libre de determinar el horario que le convenga”, repasó Luna Guzmán en diálogo con Mañana es Hoy. A la vez, el expresidente de la UC lanzó una serie de preguntas: “¿Qué pasa si el Gobierno viene y se quiere meter en un ámbito que claramente no le corresponde y nos va mal? ¿Quién paga a los empleados si no se vende? ¿Cómo llegaríamos a compensar esa metida de pata?”. Con ello, sostuvo que “esto es una decisión de privados, donde uno se arriesga a tomar un horario o entre todos los comerciantes nos ponemos de acuerdo para un horario X”. Sin perjuicio de ello, aseguró que está de acuerdo “en que en algún momento Catamarca va a tener que tener un microcentro con horario corrido y la periferia con horario cortado, como es en casi todas las provincias grandes, pero eso se va a ir dando con el tiempo”.

Ya en el plano hipotético, es decir, si llegado el caso se aprobase el proyecto, Luna Guzmán contempló que el horario corrido de atención en el comercio acarrearía diferentes modificaciones para el hábito de los catamarqueños. “No es algo aislado, ya que se tendría que modificar el transporte público, el horario de ingresos y salida de las escuelas, inclusive la misma programación hay que tener una cierta preparación”, dijo para recordar que “nos pasó en la pandemia”. A ello sumó la duda sobre “qué hacer con los empleados” en cuanto al almuerzo: “Si le das comida eso significa un costo más o si no le das ya es un costo extra para el empleado”.











