23 años sin Walter Olmos

SOCIEDAD
Por Redacción El Esquiu
8/9/2025 · 00:22 hs
Un día como hoy fallecía trágicamente Walter Alberto César Olmos Gómez, cuando apenas tenía 20 años y había triunfado en el mundo del cuarteto.
Fue uno de los artistas más importantes del género a principios de los años 2000 y era considerado como el sucesor de Rodrigo Bueno, con quien debutó profesionalmente y lo apadrino en sus primeros años, hasta su muerte, en junio de 2000.
Su carrera duró casi dos años, en los que llenó estadios, fue superventas en Argentina y pisó los más grandes escenarios, no solo de su país, también hizo shows en Chile, Bolivia, Uruguay y Paraguay.
Proveniente de una familia humilde, fue el primogénito de nueve hermanos y su madre lo tuvo a los quince años.
Se inició cantando en 1998 a los 16 años, en una banda pequeña donde su salario era comida. Su talento le permitió ser contratado por el grupo “Los Bingos”, donde logró ascender rápidamente en popularidad.
Una noche, aquí en Catamarca, el cordobés Rodrigo aguardaba para subir al escenario y escuchó la canción “Para sentirme vivo”, confundiéndolo con La Mona Jiménez. Luego de su presentación, lo visitó a su casa y simpatizaron de inmediato.
Walter fue a Buenos Aires y realizó varios shows en bailantas de Capital Federal y la Costa Atlántica. Con el tema Por lo que yo te quiero (original de Chema Purón, cantautor, compositor y productor español), Walter hizo la mejor versión (tomando la adaptación de La Mona Jiménez del tema original de Chema Purón) y se hizo conocido en todo el país.
Fallecido el mejor amigo de Rodrigo, su pianista Alejandro Biasco, Walter ocupó ese lugar y su interpretación de “Por lo que yo te quiero” fue incluida en el álbum de Rodrigo “A 2000”.
Tras el fallecimiento del cordobés en junio de 2000, Olmos lamentó no haber conducido la camioneta de Rodrigo esa noche y no asistió a los homenajes, debido a que los consideró “un negocio de las discográficas”.
De aquel tema y de su primer trabajo llamado A pura sangre, Olmos logró vender en pocas semanas la cifra de 150.000 discos, algo inusual en un cantante de cuarteto. Por este motivo y otros fue apodado como La locomotora catamarqueña.
Ya consagrado como cantante, Walter editó sus otros dos discos, los cuales fueron un éxito, quedando así como uno de los pocos exponentes de la movida tropical, ya que dos años antes había fallecido Rodrigo y él era considerado su sucesor.
Se presentó en el estadio Luna Park a lleno total, cantó y tenía contratadas presentaciones en todas las provincias.
La madrugada del 8 de septiembre de 2002, Walter junto a sus músicos estaba cenando pizza en su cuarto de hotel, pretendía llamar a su familia y ducharse porque tenía programadas tres presentaciones esa noche.
Mientras esperaba, en un confuso episodio, jugaba con una pistola Bersa calibre 22 cargada con una bala de calibre 38, la misma se fue desgastando de las reiteradas veces que gatilló y la bala se disparó.
El proyectil impactó en su sien y falleció instantáneamente.
Su muerte fue catalogada tras las investigaciones policiales simplemente como un “accidente fatal” y nadie fue responsabilidado por el hecho.
Su cuerpo descansa en un mausoleo del cementerio municipal.
La música de Walter nunca dejó de sonar en el país. Es una figura muy querida y por todos reconocido como uno de los artistas populares más importantes de toda la historia de Catamarca.











