La mujer fue detenida y acusada de homicidio voluntario por abandonar su madre inválida, para irse de vacaciones
La investigación se inició en junio pasado, cuando se produjo el hallazgo del cuerpo de Margherita Battazza, una mujer ciega de 84 años, en Montelibretti, localidad cercana a Roma, y los indicios encontrados llevaron a la Fiscalía a acusar a la hija de la víctima, Antonella Marella, de abandono de una persona incapaz, primero, y de homicidio premeditado después.
Antonella, que convivía con su madre, se fue de vacaciones a la región de Los Abruzos con sus dos hijos de 16 y 8 años, dejando a la anciana sin los cuidados necesarios, que fue el motivo de su muerte, según la Fiscalía.

El cuerpo de la anciana fue descubierto el 12 de junio por los carabineros de Montelibretti, que habían ido a la casa para entregar un documento.
Sospecharon del fuerte olor que salía de la vivienda y tras encontrar una ventana abierta, lograron entrar a la casa. Fue así como se toparon con los restos de la mujer. La autopsia confirmó que Battazza llevaba varios días muerta.











