Karina y Ricardo decidieron dejar atrás la vida urbana para establecerse en una finca en Pacto, una parroquia rural del noroccidente de Pichincha, Ecuador. Allí, cultivan gran parte de los alimentos que consumen, disfrutando de un estilo de vida más conectado con la naturaleza.
Una Vida en Armonía con la Naturaleza
El canal de YouTube Ecuador Y Sus Paisajes Oficial realizó un recorrido por su propiedad, mostrando la vida cotidiana de esta pareja que se siente plena en su nuevo entorno. Karina, quien tiene vínculos familiares con la zona, y Ricardo, quien se unió a la idea de vivir en la montaña, comparten su experiencia de adaptación y felicidad en este lugar.
Autonomía Alimentaria
Una de las características más destacadas de su estilo de vida es la capacidad de producir sus propios alimentos. Karina mencionó que puede pasar largos períodos sin necesidad de ir a la ciudad, realizando compras en el pueblo aproximadamente una vez a la semana o cada dos semanas. Aseguró que, en caso de ser necesario, podría permanecer hasta seis meses sin salir de la finca.
Variedad de Cultivos y Producción Local
Entre los productos que cultivan se encuentran yuca, plátanos, papa china, maíz morochillo, papaya, aguacate, zanahoria blanca y café. Además, producen huevos a partir de sus gallinas y cultivan café bajo una marca propia llamada Ricafé, donde realizan todo el proceso, desde la cosecha hasta el tostado y molido de los granos.
Producción de Panela en la Comunidad
La producción agrícola en Pacto no se limita a la finca de Karina y Ricardo. En las áreas vecinas, varias familias se dedican al cultivo de caña y a la producción de panela, un producto artesanal esencial para la economía local. Durante una visita a una de estas fincas, se documentó el testimonio de una vecina que ha vivido en la montaña durante seis décadas y cuya familia ha mantenido la tradición de elaborar panela.
El recorrido, que muestra el trabajo en cada finca y la conexión comunitaria a través de los cultivos, revela un estilo de vida que, aunque alejado de la ciudad, está profundamente arraigado en la cultura y la tradición agrícola de la región.
Fuente: La Nación











