El sujeto no irá a prisión efectiva, aunque deberá cumplir las reglas de conducta que se establezcan desde la Justicia.
24/10/2026 · 01:12 hs
El tribunal resolvió condenar a tres años de prisión en suspenso al hombre que llegó a juicio acusado de por abuso sexual simple cometido contra su propia hija, en un proceso que se desarrolló en la Capital. La pena finalmente impuesta coincidió con el pedido formulado durante los alegatos por el Ministerio Público al que adhirió la asesora de Menores.
Durante la etapa de alegatos, la representación de la querella, a cargo de la Dra. Barrientos, había solicitado una pena mayor, de cuatro años de prisión, al considerar acreditada la responsabilidad del acusado en los hechos que fueron materia del debate.
Por su parte, la defensa sostuvo una postura completamente diferente y pidió la absolución lisa y llana del hombre. De este modo, planteó que no correspondía imponer una condena y cuestionó la acusación sostenida durante el juicio.
Finalmente, el tribunal se inclinó por una pena de tres años de prisión en suspenso. Al tratarse de una condena de ejecución condicional, el acusado no irá a prisión efectiva, aunque deberá cumplir las reglas de conducta que se establezcan durante el período fijado judicialmente.
El juicio había generado especial atención por tratarse de una acusación que involucraba a un padre y a su propia hija. Durante las distintas jornadas del debate se analizaron los elementos incorporados a la causa y las declaraciones producidas ante el tribunal, mientras las partes sostuvieron sus respectivas posiciones sobre la responsabilidad penal del acusado.
Con el veredicto, el tribunal puso fin al debate oral y estableció una condena inferior a la solicitada por la querella, pero coincidente con la pena requerida por la acusación pública y respaldada por la asesora de Menores.











