El 24 de agosto de 2021 marcó el triste adiós de Charlie Watts, el icónico baterista de los Rolling Stones. A cinco años de su partida, su figura se ha magnificado en el imaginario colectivo, recordándonos la elegancia sobria que representaba en un mundo del rock frecuentemente dominado por el exceso.
Watts no solo fue el sostén rítmico de la banda, sino que se convirtió en su ancla moral. Su estilo era una mezcla de sofisticación y maestría, que contrastaba con la energía desbordante de Mick Jagger. Mientras el cantante acaparaba todos los reflectores, Charlie se mantenía en un segundo plano, con su característico traje a medida y un gesto austero.
La Mística De Un Último Concierto
La historia de los Rolling Stones está repleta de anécdotas, y una de las más memorables ocurrió durante su último show con Watts el 30 de agosto de 2019 en Miami. Este concierto, que se adelantó 24 horas debido a la inminente llegada del huracán Dorian, se convirtió en un evento histórico. Con un público que incluía una cantidad significativa de fanáticos latinoamericanos, la banda tocó con una urgencia casi palpable.
El setlist incluyó clásicos como “Brown Sugar” y “(I Can’t Get No) Satisfaction”, este último siendo el último tema presentado por Charlie, quien continuó marcando el pulso del espectáculo con su inconfundible elegancia, incluso bajo una lluvia torrencial.
Un Legado Musical Inigualable
Detrás de su imagen de rockero austero, Watts era un melómano devoto del jazz. Su pasión por este género lo llevó a formar sus propias bandas y a coleccionar instrumentos históricos de grandes figuras del jazz. Este amor por la música fue el hilo conductor a lo largo de su vida, y se tradujo en su estilo único y su capacidad para transformar el sonido de los Rolling Stones.
En su trayectoria, Charlie dejó un legado rítmico que se puede apreciar en temas icónicos como “Get Off of My Cloud”, “Sympathy for the Devil” y “Gimme Shelter”. Su habilidad para crear un groove auténtico y su enfoque minimalista fueron fundamentales para el sonido característico de la banda.
El vacío que dejó Charlie Watts en la escena musical es inmenso. A medida que los Rolling Stones continúan su camino, la figura del caballero del rock sigue presente, recordándonos que la verdadera grandeza no necesita gritar para ser reconocida.
Fuente: La Nación











