Desde el Gobierno indicaron que los datos serán utilizados para elaborar un plan de manejo y control hidrológico-ambiental. Comenzarán en seis departamentos y no descartaron una futura ampliación.

POLÍTICA
Por Redacción El Esquiu
28/3/2026 · 00:50 hs
El Gobierno y el Consejo Federal de Inversiones (CFI) firmaron un convenio para poner bajo la lupa el estado de los ríos y acuíferos en las zonas mineras del oeste provincial.
El acuerdo, rubricado por el gobernador Raúl Jalil y el secretario general del organismo, Ignacio Lamothe, busca diseñar un plan de control que permita entender, con datos científicos en mano, cómo afecta o impacta esa actividad a las cuencas en al menos seis departamentos.
Según indicaron desde la Provincia, el objetivo central es realizar una evaluación del impacto de la minería sobre los recursos naturales, con especial énfasis en el agua.
Probablemente este estudio está motivado en la necesidad de dar respuesta a condicionantes que dispuso la justicia. Es decir, el fallo de la Corte de Justicia que había ordenado la suspensión de nuevos permisos en la zona del río Los Patos y el Salar del Hombre Muerto.
En aquella sentencia, el máximo tribunal local frenó la actividad en la puna ya que: “No se vislumbra en las actuaciones la existencia de un estudio de impacto ambiental acumulativo e integral que considere el impacto de todos los proyectos mineros en su conjunto sobre el medio ambiente”.
Desde esa mirada, el convenio con el CFI se presenta como un modo de profundizar sobre la medida judicial de hace dos años.
De esta forma, con estos nuevos estudios, la Provincia busca aportar el sustento técnico que permita despejar las incertidumbres que pesan sobre el desarrollo minero.
Paralelamente, el acuerdo que firmó el Gobierno se inserta dentro del Plan Maestro del Agua, un programa que busca establecer un inventario real de cuánta agua hay y quién la utiliza.
La idea es cruzar los datos de actividades productivas con las necesidades de consumo diario de la población.
Además, al sumar el apoyo técnico y financiero del organismo federal, el Gobierno apunta a contar con sus propias mediciones sobre el agua.
Por lo pronto, oficialmente se informó que el trabajo de campo de este estudio con respaldo del CFI se concentrará en Antofagasta de la Sierra, Belén, Santa María, Andalgalá, Pomán y Tinogasta y no se descartó “su extensión a otras regiones estratégicas”.
De esta forma, el Plan Integral de Manejo y Control Hidrológico-Ambiental que surja de este convenio será el eje para crear protocolos que aseguren que el crecimiento de los proyectos sea compatible con la realidad hídrica en el interior provincial.
En tanto, el acuerdo prevé que los cuadros técnicos de la provincia trabajen a la par de los especialistas del CFI para actualizar la información y formarse en la supervisión de campo.
De esta manera, el nuevo esquema de manejo hidrológico aparece como el instrumento central con el que el Ejecutivo no solo busca avanzar con las observaciones señaladas por la Corte, sino también apuntar a proteger el patrimonio hídrico.
“El convenio prevé una implementación articulada entre las partes, promoviendo la continuidad de estudios técnicos, el intercambio de información y el fortalecimiento institucional en el marco del Plan Maestro del Agua, con el objetivo de optimizar la gestión del recurso hídrico en la provincia” indicaron desde el Gobierno.











