El debate surge ante la poca atención que prestan los alumnos, ya que se entretienen con el teléfono en plena clase.
La semana pasada, el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires presentó una resolución para regular el uso de los teléfonos celulares con el objetivo de fomentar el empleo responsable y estableció una serie de pautas para las escuelas de la Ciudad, de allí surgió el debate en cada provincia, sobre si los chicos deben o no seguir utilizando el celular dentro de las aulas, ya que cada vez prestan menos atención a la clase por estar conectados. En Catamarca, una legisladora presentó un proyecto días atrás, para su regulación, mientras padres y docentes debaten si es correcto o no el uso desmedido dentro de los establecimientos educativos.
Aurora Molina, profesora y referente del grupo Padres Organizados, contó sobre la postura tomada desde el sector con relación a la tematica, hizo referencia a que las medidas deben ser a favor de los chicos y el uso excesivo está causando daños.
“Desde la organización siempre tratamos de analizar las posturas que se toman, las medidas, tenemos que ser cautos, siempre vamos a estar a favor de los chicos, si la medida está bien reglamentada estableciendo cómo se lo va a utilizar, en qué casos, cuándo sí, cuándo no, vamos a estar a favor, porque aparentemente no va a quedar otra si es para mejorar la calidad educativa, siempre desde Padres Organizados vamos a apoyar la medida”, manifestó Aurora.
“Hace muchos años estamos viviendo una situación, yo lo hablo como papá, como mamá de mis hijos, está el sistema educativo muy deteriorado y nos estuvieron ocultando lo que eran las verdaderas evaluaciones que hicieron los chicos y los resultados y, hoy por hoy está saliendo a la luz lo que realmente fueron, lo que los chicos dejaron plasmado en las pruebas Aprender.

Entonces, cómo no vamos a estar a favor de una medida que aporte una ayuda y una mejora, preocupa esto de la incidencia que pueden tener los juegos, como por ejemplo el casino en los chicos.
Hay un descontrol y la escuela tiene que ayudar, es la segunda familia, entonces tiene que ayudar a los padres a tratar de colaborar, con esta manía que tienen los chicos de no poderse desprender del teléfono, como los padres que también solemos tener una manía por el teléfono”, reflexionó.











