El juez confirmó la detención de la madre de “Pipi” por diez días
La madre de 31 años continuará tras las rejas mientras avanza la investigación en su contra
4/8/2026 · 00:40 hs
La mujer identificada como M. F. B., de 31 años, fue sometida ayer por la mañana a la audiencia de control de detención. Esta medida fue solicitada por el fiscal Ricardo Córdoba Andreatta, quien la investiga por el delito de amenazas simples en perjuicio de su hijo de tres años.
Luego de casi dos horas de audiencia, el juez correccional Nº 3, Lucas Vaccaroni, le confirmó la detención a M.F.B., quien seguirá privada de la libertad, en principio, por los próximos diez días. De acuerdo con el protocolo, la mujer tendría que ser trasladada al correccional de mujeres para el cumplimiento de la medida.
Cerca de las 9 de la mañana, la policía trasladó a la joven madre hasta el edificio del Juzgado de Control de Garantías.
Allí, acompañada por su abogada defensora, la Dra. Silvia Barrientos, y con la presencia de su expareja y padre de su hijo en la sala, escuchó al fiscal Córdoba Andreatta, quien pidió al juez que la mujer continuara detenida. Una vez abierta la audiencia, el juez Vaccaroni le dio la palabra al fiscal, quien entre sus argumentos mencionó el riesgo procesal que podría significar para la investigación que la imputada recuperara la libertad.
Esto se debe a que, como restan pruebas por producirse, la progenitora podría atentar contra el proceso amenazando a las testigos, amigas y niñera de la mujer. Ellas proporcionaron al progenitor audios, fotos y capturas de pantalla de conversaciones con la imputada, en las que hacía referencia, mediante amenazas, a dañar supuestamente al niño.
Asimismo, en sus argumentos, el fiscal se refirió a la pericia de cámara Gesell que se solicitó para el niño, con el fin de que sea escuchado en el proceso y conocer de primera mano cómo era el trato diario que tenía la madre y su pareja (quien también estuvo detenido) con él.
Esta situación, sumada a la visualización del teléfono celular secuestrado el viernes 31 en el domicilio del padre de la joven (un exjuez penal del Poder Judicial de la provincia) y de la cámara de seguridad incautada por los investigadores en el allanamiento de la casa de la progenitora en el barrio 250 Viviendas, entre otras medidas de prueba que se están materializando, podría agravar en un futuro la situación procesal de la mujer. Por todo ello, el fiscal solicitó al juez que confirme la detención de M. F. B. por el delito de amenazas simples.
La defensa
Luego se escuchó el alegato de la abogada Margarita Córdoba, quien representa al padre del niño. Ella compartió la postura del fiscal y se adhirió al pedido de que la progenitora continuara detenida.
Después fue el turno de la defensa de la madre, representada por la abogada Silvia Barrientos, quien se opuso al pedido de la fiscalía y de la querella, y argumentó, entre otras circunstancias, que la mujer no cuenta con antecedentes computables. Asimismo, le solicitó al juez que, en caso de confirmarle la detención, esta sea de cumplimiento domiciliario y monitoreada a través de un dispositivo electrónico.
Veredicto
Finalizados los alegatos de las partes, el juez dio a conocer el veredicto. En coincidencia con el pedido del fiscal Córdoba Andreatta y de la querellante, la Dra. Margarita Córdoba, el juez Lucas Vaccaroni resolvió confirmarle la detención a M. F. B., por lo que seguirá privada de la libertad por los próximos diez días y será trasladada luego al correccional de mujeres.
Durante ese período, el fiscal deberá reunir más elementos de prueba para justificar que la joven llegue al debate oral detenida al solicitar la audiencia de prisión preventiva. Si bien el delito de amenazas simples prevé en abstracto una pena en suspenso de ser declarada culpable en un debate oral, la complejidad de la causa y las pruebas por concretarse podrían agravar la acusación de la progenitora.
Al jardín
Por otra parte, se supo que el pequeño de tres años, quien se encuentra al cuidado de sus abuelos paternos desde el jueves 30 de julio pasado, ya regresó al jardín de infantes.
En el mes de abril, la madre había decidido de forma unilateral “sacar” de la salita de tres años al pequeño, aun cuando la matrícula continuaba activa.
Asimismo, desde el entorno del niño comentaron que “de a poco está retomando su vida cotidiana”, que “juega y se comunica con la familia” y, en forma paralela, que está recibiendo asistencia psicológica por parte de profesionales del área.











