Buscan determinar si la mujer fue instigada a suicidarse y si era víctima sistemática de violencia de género por parte de su expareja.

POLICIALES
Por Redacción El Esquiu
12/6/2025 · 00:40 hs
El 19 de septiembre del año 2024, la docente Claudia Leguizamón fue encontrada sin vida en su casa en Valle Viejo.
Si bien la autopsia determinó que se trató de un suicidio sin la intervención de una tercera persona, Fabio Leguizamón, hijo mayor de Claudia, denunció en la Fiscalía que él, sus hermanos y su madre eran víctimas de violencia por parte de la pareja de ella, Luis Lobo.
Además, afirmó que, horas antes de que la mujer se quitara la vida, habría mantenido una discusión con su acusado.
Desde la muerte de Claudia, sus hijos, familiares y amigas se manifestaron en más de una oportunidad con marchas en la ciudad de San Isidro, pidiendo justicia por Claudia.
La fiscal Alejandra Ruth Antonino lleva adelante la investigación del caso en el que figura Luis Lobo, expareja de Claudia. Él se presentó espontáneamente a través de su abogado, aunque no tiene ninguna imputación en su contra. La funcionaria judicial concluyó en las últimas horas la visualización de los dispositivos electrónicos secuestrados en allanamientos -cámaras de foto, computadoras y teléfonos celulares- de los cuales se extrajo el contenido para ser analizado.
Asimismo, se busca determinar junto a otras pruebas, algunas ya plasmadas en el expediente y otras a concluir, para reconstruir los últimos meses, semanas y días con vida de Claudia y establecer si la docente fue instigada a suicidarse y si era víctima sistemática de violencia de género por parte de su expareja y padre de sus hijos menores de edad, Luis Lobo, denunciado por el hijo mayor de ella.
El testimonio de los hijos de Claudia
En una de las marchas realizadas, Fabio Leguizamón, hijo de Claudia relató las situaciones de violencia que vivió su familia durante años. “Para mí era normal ver cómo la ahorcaba y le decía quédate quieta, no hagas nada y nosotros mirando cómo hacía eso”, expresó.
Fabio recordó amenazas frecuentes: “Tu mamá va a amanecer en una zanja muerta, si vos hablás, decís algo”. Aseguró que el acusado, Luis Lobo, “mostraba poder absolutamente todo el tiempo” y utilizaba referencias religiosas para manipular a su madre. “Él se disfrazaba detrás de la palabra de Dios”, dijo.
Sobre la dificultad para denunciar en aquel momento, señaló: “No es que por ahí no nos animamos. Si bien los mismos vecinos, el ambiente, sabían todo lo que pasaba, muchas veces fue la policía a la casa de mi mamá. La cantidad de veces que yo fui, caí con la policía, pero sin embargo el terror que tenía mi mamá, que no era que terminaba negando, pero sabía en la amenaza constante de que él la tenía”.
En ese sentido, enfatizó que, al contrario de lo que se les cuestiona, sí actuaron, aunque era algo sumamente difícil de hacer, ya que desde su infancia Lobo los amenazaba a ellos y a su madre: “Sí, sí hacíamos, pero ¿sabes lo que es vivir, desde que yo tengo uso de razón, que te estén amenazando y diciéndote ‘va a aparecer muerto este’, ‘va a aparecer muerto aquel’, ‘la voy a matar porque vos no sabés el poder que yo tengo’, encima no solamente eso, ‘yo soy impune, yo tengo muchos contactos pesados en el ambiente de Catamarca’, entonces vos imagínate, vos te sentís inferior todo el tiempo, todo el tiempo vos te sentís dominado psicológicamente”.
A la par, contó que Lobo es docente y trabaja en la Municipalidad de la Capital. Dijo haber recibido testimonios de exalumnos que denunciaron agresiones físicas durante las clases.
El planteo que realizan los hijos de Claudia Leguizamón, entonces, es que la docente no se suicidó, sino que fue instigada a tomar esa decisión al haber sido víctima de violencia por parte de su exesposo durante años.











